Conectar los puntos…

“Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.”

Gilbert Keith Chesterton – Escritor británico

Seguro que a más de uno os viene a la cabeza el discurso de Steve Jobs en Stanford, en el momento en el que nos sugiere que, de una manera que racionalmente es complicado de explicar, los puntos se acabarán uniendo.
Eso mismo es lo que ahora creo que me está pasando, hechos aparentemente inconexos y que guardan poca relación entre sí hacen que, en un par de semanas, me encuentre embarcado en una de las más apasionantes situaciones que pudiera pensar.
Contactos fortuitos que te llevan a conocer personas, realidades y proyectos que amplifican la escala y abren el objetivo para darte una visión macro de la realidad. La concurrencia de situaciones personales que te empujan a dar un giro en tus planteamientos y a revisar qué estás haciendo con tu vida y lo más importante, hacia dónde quieres ir…
Parece un guión escrito por una fuerza superior, pero realmente es así como creo que lo estoy viviendo, conversaciones que irremediablemente conducen a una única visión de cómo debes enfocarte en los próximos meses o años.
Miras hacia atrás en el tiempo y una sucesión de hechos recientes alineados de una manera que no habías previsto pero que, inconscientemente has manejado, y articulado: El nombre de la empresa (TMSGO) que a una persona le recuerda a un momento concreto de su vida y entiende que debes estar conectado, una presentación informal, una comida con una conversación fluida, una lectura sin importancia, un familiar del que hace tiempo que no sabes mucho, un amigo al que le apetece un cambio, un conflicto que es el detonante de todo, introduces en la coctelera de la vida estos ingredientes los aderezas con algo de tiempo y lo dejas reposar un mes y descubres que todo fluye con una única intención.
Si todo lo previsto se cumple es probable que me encuentre ante el mayor cambio profesional al que me he visto obligado a dar respuesta y me apetece conectar los puntos…son sensaciones, nada empírico, todo es cuestión de piel, pero cuando alguien analítico como yo experimenta estas emociones…

Lo que un cliente se debe preguntar…

“La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos.”

Harold MacMillan – Político británico

Utilizo el reflexivo “se” porque creo que es necesario un ejercicio de reflexión antes de abordar la incorporación de una ayuda externa en la organización, esa muestra de madurez es un gran paso de cara a conseguir que el resultado sea satisfactorio.

Cuando una empresa recurre a un profesional para abordar un proyecto para que internamente no se tienen recursos, conocimiento o tiempo, no deben existir fisuras, ni dudas sobre la conveniencia y la participación debe ser transparente de total confianza, de lo contrario ante el mínimo contratiempo se quiebra ese vínculo y se pone en riesgo el trabajo.

Perfiles habituales que me he encontrado:

  • El cliente no sabe exactamente lo que quiere, suena sorprendente pero tiene una vaga idea de lo que tu puedes hacer y de las carencias genéricas que tiene; la primera parte de la tarea consiste en identificar la situación y tu aporte y hacérselo ver, esto ya de por si es un gran inconveniente porque dedicas recursos a definir y delimitar, no a resolver, además cuando muestras el escenario que dibuja el terreno de juego es asombroso el ver cómo…esto ya lo sabía y que asome la duda por el horizonte. Realmente te necesitan pero quizá buscan escapatorias porque aflorarán algunas carencias.
  • El “segurola”: difícilmente va a incorporar las mejoras o nuevos planteamientos que le realices, bien por capacidad, bien por comodidad o por…porque siempre se ha hecho así, ¿de verdad quieres implicarte en un proyecto que se va a quedar en un cajón? No por la visibilidad sino porque realmente lo necesitan y es una buena opción, casi es mejor no avanzar.
  • El que pide que le hagas el trabajo sucio, éste es especialmente ladino, no se atreve a realizar por sus medios los cambios que su empresa necesita y quiere que pongas negro sobre blanco sus ideas y seas el brazo ejecutor, el valor que aportas no es el vector conocimiento, experiencia o contactos, sino externalidad al entorno, al potencial microclima que ha creado en el que le cuesta tomar decisiones por el calado de éstas.

¿Qué hacer cuando te encuentras con estos mimbres? Lo mejor es dejar la pelota en el tejado del cliente redefiniendo el condicionado de la colaboración, cada vez es más frecuente que antes de comenzar a trabajar comience un intercambio de documentos con el cliente que me sirvan para definir y concretar más el proyecto y sobre todo para que sea consciente del alcance de la colaboración, ante la meditación sobre esas respuestas comienza a ver y sobre todo a tomar conciencia de qué es lo que vamos a tratar de hacer.

En otros casos, dejo que el tiempo amaine el ímpetu y en realidad sea una “fiebre” que lo único que promueva sea buscar el contraste con sus planteamientos y testar que va por buen camino.

El verdadero problema es cuando esa necesidad es cubierta por alguien que quizá no tenga en cuenta estas premisas y la voluntad de facturación nuble su criterio…pero esa es otra historia.

¿Oportunidad de mercado o cultura del pelotazo?

“¿De qué le sirve a un hombre la oportunidad, si no sabe aprovechar”

George Eliot – Seudónimo escritora británica Mary Anne Evans

Hace unas semanas acudí a Bilbao al Congreso Nacional de Marketing y Ventas, no voy a entrar en detalles sobre el evento, pero sí sobre mi opinión acerca de algunos conceptos, en una de las conferencias concretamente en la de  Miguel Ocaña Vicepresidente de Corporación Mondragón aseguró que:

“…no creía en las empresas que basaban su proyecto en oportunidades de mercado o pelotazos”

toda su presentación me pareció cargada de sentido común, conocimiento y experiencia sin embargo en este punto manifesté en un tweet mi desacuerdo o, al menos, mis ciertas dudas con respecto a lo que planteaba, entiendo que en 140 caracteres es complicado el tratar de dar una explicación razonable pero como recibí algunas consultas, algún mensaje sobre este tweet, me gustaría desarrollar el razonamiento que conduce a mi opinión, como todas las opiniones discutibles, pero formada bajo un conjunto de informaciones y experiencias.

En primer lugar, poner en la misma balanza oportunidad de mercado y pelotazo me parece un error de concepto. Tendemos a pensar que los pelotazos son ineficiencias de mercado de carácter temporal y que bordean lo ética o legalmente exigible a cualquier tipo de iniciativa económica, mientras que una oportunidad de mercado es una ineficiencia sin ese componente que estigmatiza la generación de ese proyecto, ejemplos recientes demuestran que existen océanos azules que no se han atendido o descubierto y que presentan pocas barreras de entrada para que una industria o mercado se desarrolle, ¿es eso un pelotazo? Desde mi humilde opinión y bajo mi criterio creo que no, sin embargo podríamos asegurar que los que llegan en segunda instancia si que son promotores de esa cultura del aprovechamiento propio del “pelotazo”.

En segundo lugar, no debemos obsesionarnos con la perdurabilidad de las empresas, la caducidad de los proyectos no es malo “per se” más bien al contrario, empecinarse en que una empresa deba – invariablemente –  conservar su “status quo” y no variar su rumbo al margen de lo que dicten las circunstancias del entorno me parece de una miopía empresarial supina, es bueno adaptarse, es bueno consolidar una posición y si es necesario variar el timón para sostener a una compañía, ahora bien el no practicar la eutanasia empresarial puede condenar a una empresa al más absoluto de los fracasos y sumirse en el abismo de los desastres empresariales, frecuentemente veo como la cabezonería de los dirigentes o líderes de las empresas condiciona de tal manera el devenir del proyecto que creen que pueden luchar invariablemente contra el mercado y controlar con su sola fuerza vital la tendencia de una industria. Por eso creo que el aprovechar las brechas de mercado es bueno, con el matiz de que sea consustancial y próximo o anexo a tu negocio, desarrollar cuestiones que estén alejadas de tu misión puede ser tan pernicioso como el no atender mercados emergentes.

Por último siempre me acuerdo de una tienda de hace más de dos décadas que abría por el mes de noviembre y cerraba a finales de enero que se dedicaba a vender juguetes para la campaña de navidad, esto que ahora está tan de moda como los restaurantes clandestinos o los comercios efímeros hace más de 20 años lo viví en Logroño, esta tienda hacía acopio de los juguetes que esa navidad tenían más probabilidades de venderse y con una superficie de venta notablemente más elevada y comercialmente mejor formulada conseguía hacer su particular agosto en el mes de diciembre…¿es esto un pelotazo? Desde mi punto de vista no, se daba una necesidad y concurrían unas circunstancias que eran el caldo de cultivo para esta propuesta.

El tweet de la discordia:

1x1.trans - ¿Oportunidad de mercado o cultura del pelotazo? - selección, proyecto, marketing, emprender, economía, crisis, creatividad, cooperación, colaboración, branding, blue ocean, aprendizaje

Me gustaría cerrar esta entrada con la sobreabundancia de oferta 2.0 expertos, gurús, simples ejecutores, advenedizos…¿forman parte de esa cultura tan española de aprovecharse de las circunstancias? o por el contrario ¿son personas/empresas/entidades que tienen una sólida propuesta construida desde la formación, experimentación y del ensayo error que les hace ser profesionales en el desempeño de estas funciones?…me temo que aquí el Sr. Ocaña estaba en lo cierto.

Selección natural…o artificial

“Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.”

Johann Kaspar Lavater – Filósofo suizo.

Tenemos facilidad para olvidar los porqués…las explicaciones que justifican la manera en la que hacemos determinadas cosas, las razones y los argumentos que sostienen las acciones que emprendemos y las decisiones que tomamos. Una promesa de un potencial cliente, una operación que ha ido bien y sobre esa base construimos todo un plan de negocio. La mayoría de las veces no reflexionamos lo suficiente, no nos tomamos un tiempo para una pausa y para el análisis sereno de las diferentes opciones que se abren ante nosotros.

La inmediatez de la respuesta, el frenesí de la necesidad por conseguir resultados evitan que seamos analíticos y descuidemos muchos factores que no consideremos a la hora de tomar una decisión.

Ahora bien, enseguida se distinguen las organizaciones que se toman ese momento de atemperar ánimos de aquellas que sólo pretenden ganar tiempo y que la solución a ese planteamiento les venga dada. Unos son protagonistas de su destino y definen su realidad, mientras que otros viven al albur de los designios del entorno.

Últimamente estoy recorriendo más empresas de las habituales y veo como las que son las que definen sus movimientos han sufrido en menor medida el peso de la situación económica general, no han sido llevadas por las mareas generadas por otros, sino que han conseguido trazar su propio rumbo. Recientemente he vivido varios casos:

  • En uno la empresa apostó hace varios años por el mercado internacional y a fuerza de sostener esa apuesta con las utilidades generadas en el mercado local (España) se ha hecho un hueco y en estos momentos su ha invertido la proporción de sus ventas asegurando, no sólo la continuidad del proyecto, sino la estabilidad del mercado natural que paulatinamente ha visto mermar sus ingresos.
  • En otro la apuesta de la empresa fue por el comercio electrónico y un producto industrial consigue actualmente el 80% de sus leads a través de las redes, con un esfuerzo ímprobo en posicionamiento, SEO, SEM, pero con una total ruptura de paradigma de un producto industrial, destinado a un comprador profesional y muy técnico transformando la dinámica habitual del sector y gozando de una vía de captación de nuevos clientes importante.

En los dos casos, su forma de trabajo es similar, han incorporado nuestra ayuda para mejorar (algo que ya está bien diseñado) y conseguir optimizar parcelas que, por el importante y no planificado crecimiento que han vivido quizá forme parte de su manera de hacer empresa, pero la decisión ha sido rápida poco centrada en los flecos y más en la importancia de la colaboración, recuerdo en ambos casos como han reconocido sus carencias y en qué debía hacer foco la colaboración.

También he visto empresas que, parapetadas tras una falsa seguridad de mercados consolidados, han iniciado una serie de circunloquios alrededor de sus necesidades, procesos, personas, pero sin concretar y centrar el siguiente paso, empresas con las que llevamos más de 3 meses aportándole documentación, definiendo posibles vías de colaboración. Si no sabes dónde te duele, de poco te puedo ayudar.

Las empresas exitosas con las que entro en contacto se caracterizan por apostar decididamente por algo que tiene reflejo inmediato en su cuenta de resultados (inicialmente en los gastos o ingresos) pero más allá de eso, el principal rasgo que las identifica es la determinación sobre las decisiones, sin quiebros, sin tartamudeos y ahora mismo se agradece esa voluntad y definición, ya que evita que, sin empezar a generar resultados, lleves meses alrededor de un tema que no arranca y que hace que despliegues y pierdas energías en el previo, no en el “mientras tanto”, afortunadamente cada vez la selección previa de aquellos proyectos en los que participamos garantiza el destinar recursos y energías bien canalizadas, nos llevó algún tiempo tomar la decisión pero ahora hay “oportunidades” a las que se dice que no.

Ya está bien…a trabajar!

“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.”

Khalil Gibran – Artista libanés

Señores esto es un erial, entre medidas desafortunadas, noticias tétricas, aborregamiento deportivo (Eurocopa, Juegos Olímpicos, Tour, Vuelta…) creo que estamos a por uvas, narcotizados con el deporte, el nuevo “opio del pueblo”. Ya es hora de ponerse el buzo, remangarse y bajar a picar piedra, vale ya de tanta demagogia barata, seguidismo intelectual y buenismo. Necesitamos un cambio y, si pensamos que los que gobiernan nos lo va a dar, me temo que vamos muy desencaminados.

El foco de los que se dedican a la cosa pública en está en otras esferas, su panorama es diferente al nuestro y realmente no son los causantes de lo que ahora vivimos, tenemos lo que nos merecemos. Veo con tristeza como gente que jamás se ha ganado la vida con el sudor de su frente dirige y gestiona presupuestos que no sólo les quedan grandes, sino que exceden a su capacidad de comprensión al no saber el coste (que no valor) de las cosas que administran. Pero insisto, es lo que nos hemos ganado…a pulso.

Ahora podemos mirar a un lado y achacar la culpa a los bancos y ese irrefrenable deseo capitalista de crecer por crecer, de consumir sin medida…¿pero, quién estaba detrás de ese consumo? ¿quién deseaba poder hacer dinero fácil comprando algo en construcción y luego “darle un pase” antes de escriturar para ganar varias decenas de miles de euros en la operación? Señores a este juego hemos jugado todos, así que ahora no nos vamos a ir de rositas y cargar tintas contra los malos prefabricados que medios y partidos nos muestran intencionadamente. Recuerdo una conversación con un alemán, en el año 2006, que me decía que los españoles estábamos locos, que un alemán no se compraba un piso hasta que no tenía mínimo el 75% del capital necesario ahorrado, por eso preferían el alquiler, cuestión filosófica.

Términos que no han formado parte de nuestro día a día: primas de riesgo, calificaciones, deuda, rating…con nuestra escasa cultura económica, que no nos ha interesado jamás incrementar, porque hablar de dinero y deuda debe ser algo sucio según lo entendemos…

Medidas que van a fulminar el consumo y a matar el escaso capital que circula en manos de los españoles que, atemorizados al compás de los últimos titulares periodísticos sobre la brutal subida del IVA se agolpaban el viernes en las gasolineras como si no hubiera un mañana,…y el problema es que: ¿lo hay?¿tenemos salida?…sin paños calientes, sin parches, sin ambages. Creo que SÍ.

Ahora bien, el esfuerzo que vamos a tener que hacer va a ser supino porque a los españoles creo que se nos da muy mal el esforzarnos, somos más procrastinadores nos pone más el retrasar las cosas y generar barbas postizas (término comercial) para no centrarnos en la tarea. Pero si nos dejamos de zarandajas de esta saldremos fortalecidos, mi abuelo pasó una guerra y una postguerra y varias crisis del petróleo y de la construcción…y falleció feliz, pero trabajó mucho y duro (cantidad y calidad).

Todavía quedan muchos ajustes, sobre todo de márgenes ficticios, me hace gracia la subida del IVA porque creo que en una gran medida, además de lastrar el consumo, va a servir más para ajustar márgenes desproporcionados de algunas empresas, esas que ahora nos venden que no incrementan sus precios finales porque asumen una parte del IVA, agradezco el esfuerzo pero, si tienen bien calculados sus márgenes, verán reducido su Margen Bruto (según el sector) entre 8 y 5 puntos y eso es un buen mordisco gracias por contribuir a la inflación durante este tiempo.

De momento he decidido no lamerme las heridas y ponerme manos a la obra, última vez que diré que mal están las cosas y sobre todo miraré más al exterior, más allá de España, que es donde realmente han encontrado la fórmula: TRABAJO, ESFUERZO Y MOTIVACIÓN.

PD: Por favor señores políticos…No toquen (casi mejor lo dejan como está)

Mínimo común múltiplo

“Sólo los tontos han creado progresos en el mundo, porque los listos se han adaptado a lo que había sin necesidad de inventar”.

George Bernard Shaw – Escritor irlandés

Hay empresas que sufren los estragos de la crisis, las que sobreviven…eso…sobreviven, sin embargo, hay otras -no es ciencia ficción- que gozan de una salud económica y empresarial envidiable, ¿qué tienen en común esas empresas?, pese a que generalizar es malo hay algunos comportamientos comunes en todas ellas:

Inversiones controladas.

Equipo directivo muy cohesionado.

Profundo conocimiento del mercado.

Adaptación recurrente.

  • Inversiones controladas: La fiebre de nuevos pabellones, última maquinaria, etc. ha servido únicamente para incrementar productividad. He estado en instalaciones de hace 30 años que con una reconfiguración de su lay-out, aplicación de criterios de eficiencia han conseguido incrementar su productividad, nada de obras faraónicas, sencilla reconfiguración de recursos ya amortizados. ¿De qué sirve invertir en inmovilizado (hardware) si no se crea valor para el accionista? la creación de valor viene por el crecimiento consolidado rara vez por el explosivo no planificado.
  • Equipo directivo muy cohesionado: No muy numeroso en general, y sobre todo en función de su aportación al proyecto, tanto aportas, tanto vales, pero si además estamos conjurados con el mismo objetivo no nos despistamos en luchas intestinas de poder, de autoridad, conocen su valor en la ecuación y se centran en su mantenimiento.
  • Profundo conocimiento del mercado: Clave, conocer a la competencia, las principales magnitudes que afectan al mercado, precios de materias primas clave, costes…en definitiva, controlan su sector/segmento, he asistido en reuniones en las que el gerente de una empresa tenía en su cabeza nombres, datos, márgenes de la competencia…como si fuera el abc de la suya, noticias, tendencias del sector, últimas novedades. Si sabes leer la situación se dificulta el que te sobrepasen los acontecimientos. En el otro lado, empresas que han vivido al margen del mercado y han crecido ha sido fruto de su especificidad, de su propuesta tan única que hacía difícil compararlas o tener un mercado en el que enclavarlas.
  • Adaptación recurrente: Hace unos pocos días estuve en una empresa en la que me dijeron que hacía 4 años apenas hacían ninguno de los productos que hoy supone el 60% de sus ingresos, simplemente supieron leer una situación, la evolución y se adaptaron, las estructuras pequeñas, ágiles que se saben adaptar en función de la evolución de la demanda o de la tendencia tienen impregnado en su ADN empresarial el amoldarse. Luchar contra el mercado o tratar de crear tendencia es una tarea de improbables resultados y de inversión en tiempo y recursos muy absorbente, el trabajo de cada uno debe estar enfocado a conseguir adaptarse a lo que el sector marca.

Quizá pueda parecer un análisis muy superficial, pero no son pocas las empresas que he visto últimamente que responden a este patrón, han sabido “encojer” su estructura de personas, son flexibles…o líquidas como se dice ahora, para adaptarse a su nueva dimensión, pero el principal sustrato es que lo anterior se cumple con mayor o menor incidencia. Aquí queda algo de sus conocimientos.

El traje nuevo del empera2.0

1x1.trans - El traje nuevo del empera2.0 - redes sociales, marketing, emprender, concepto, colaboración, clientes, branding, aprendizaje“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.”

Miguel de Cervantes Saavedra – Dramaturgo español

Ahora que estoy recorriendo diversas empresas de la geografía, veo con más detalle las diferencias entre unas y otras, las hay que subsisten, otras que han decidido abrir otros mercados, redimensionarse, pocas, muy pocas son las que están en situación de sacar pecho y decir que están en su mejor momento (las hay).

En este proceloso océano empresarial, hay organizaciones que han decidido que la mejor manera de hacer que parezca que permanecen en el mercado con solvencia y un sólido proyecto empresarial es proyectando a través de las redes sociales una suerte de éxitos, eventos, méritos, nominaciones, menciones…etc. cuando realmente en su fuero interno son conscientes de que están a escasos pasos del abismo.

Con estos polvos llegan los que, sin el menor atisbo de ética y estética, ven campo abonado para convencer de que las redes sociales y esta realidad virtual conseguirán que, a fuerza de machacones e insistentes mensajes sobre las hazañas y conquistas digitales, un reflejo inmediato en la cuenta de resultados…y esto, señores, es un despropósito, además de una entelequia surrealista.

Cansinos circunloquios en los que siempre participan las mismas personas y sus acólitos seguidores, pagados de un voluntarismo extremo pero de una limitada visión sobre lo que realmente tiene impacto en la triste y fría cifra que mueve el mundo: las ventas.

Cuando estás frente a un cliente al que le han hablado de las excelencias de vestirse con el traje 2.0 y que con una reducida inversión conseguirá que la gente le encuentre en sus búsquedas en google y que de ahí vendrán las ventas y que cuando alguien piense en su negocio será el primer resultado que mostrará porque ha conseguido una buena reputación digital y que con un presupuesto ajustado conseguirá todo eso…sólo se me ocurre decirle: ¿las nóminas de este mes son reales o virtuales? ¿tus proveedores aceptan que les pagues en tokens o son simples mortales que se manejan en euros?.

Querer esconder tras una fachada 2.0 que el mundo es bonito cuando el tozudo día a día te muestra a ciencia cierta que tus problemas son otros resulta, cuando menos, llamativo. Vamos a adornar la fachada aunque la casa se esté derrumbando. Hagamos que brille nuestra empresa/organización/compañía aunque aquí dentro la densa niebla de la incertidumbre no nos deje respirar…muy español, somos los campeones de Europa en muchas cosas, pero lo que empaña la triste posición en la que nos encontramos es que somos la selección, la roja, somos los mejores…

En este triste páramo, los chacales salen a por presa y lanzan dentelladas que dejan malherido al cliente y a la competencia porque…al final todo esto empeora la operación. Con todo lo anterior no quiero decir que las redes no son importantes, pero ordenar prioridades es lo que hará que un proyecto permanezca, claro que tienen su relevancia sin embargo no debe ser la venda que nos impida ver que vamos desnudos y que todo el mundo a nuestro alrededor se está riendo de que no estemos cubiertos de ropa y se nos vean todas nuestras miserias.

Seguimos para bingo…

Marketing experiencial…experiencia “marketizada”

1x1.trans - Marketing experiencial...experiencia "marketizada" - trabajo equipo, marketing, formación, experiencia, emprender, crisis, creatividad, cooperación, concepto, branding, aprendizaje“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.”

Miguel de Cervantes Saavedra – Dramaturgo español

Constantemente recibimos impactos sobre las excelencias y bondades de hacer que una experiencia con un cliente sea única, conseguir blindar esa relación mediante la construcción de un potente vínculo basado en la emoción, en la construcción de un imaginario y la adicción de significado a la vivencia empresa/marca-cliente.

Quizá los de marketing complicamos mucho las cosas o nos gusta hacer teoría de algo que posiblemente sea más sencillo, fácil y menos enrevesado de como lo queremos presentar, quizá el árbol no nos deje ver el bosque pero lo cierto es que en determinadas ocasiones el sentido común y la verosimilitud son más potentes, menos superficiales y fingidos.

Hace unos días me encontraba dando un paseo por una localidad de La Rioja después de haber salido de una reunión con un cliente, quizá mi expresión no era la más agraciada del mundo por el desarrollo de ese encuentro y por el contexto económico general en el que nos encontramos sumidos, sin embargo, se acercó a mí un lugareño y me increpó: “Si esa cara es por la prima de riesgo mejor que pases aquí y te alegremos el día”.

Sorprendido por lo directo y franco de su planteamiento y al mismo tiempo cautivado por lo “rupturista” de la propuesta le hice caso, tenía cosas que hacer, cuestiones que avanzar, llamadas que devolver y sin embargo, me vi empujado a entrar en esa “máquina del tiempo” que era su bajo en la plaza del pueblo.

Según llegué un pan de guindilla (picante), chorizo, oreja de cordero rebozada y vino de la bodega en la que nos encontrábamos adornaba la mesa. Poco a poco, cuando fuimos debidamente presentados, nos enfrascamos en una conversación, en la que mi cara de sorpresa y las notas que fui recogiendo debieron sorprender a mis anfitriones.

Nos encontramos en una bodega pequeña, de un cosechero pequeño que tiene la peculiaridad de elaborar su vino (el que le gusta a él no el que le gusta al mercado) y también algo de vermouth (ídem), poco a poco, cuando el vino fue soltando la lengua y la confianza, que por su parte la ofreció desde el primer momento sin condiciones, dio paso a la ronda de preguntas, traté de llevar el ascua a mi sardina.

  • Visitas: le pregunté si esa bodega era “visitable” su respuesta me dejó parado, claro que sí, por los amigos que les interesa verla, la bodega, con unos calados impresionantes en los que contaba historias sobre cómo de pequeño se perdía entre ellos y cómo  su primera borrachera llegó en uno de esos rincones y otras cosas que tampoco conviene desvelar en este blog a estas horas ;). ¿Les cobras a las visitas? Respuesta: Depende, si me han parecido majos y me he divertido o he aprendido no les cobro, si me ha parecido aburrido, o unos aprovechados claro, hay que compensar lo que les doy y lo que me dejan.
  • Venta: ¿Vendes vino en la visita? no…si quieren comprar, aquí tienen los precios y ellos deciden yo les invito a dar una vuelta conocer los calados y les cuento un par de historias, si a ellos les gusta el vino o lo que cuento y quieren contarles a sus amigos lo especial que han pasado la mañana es una cuestión suya, yo no les fuerzo a nada, por tanto me compran…no vendo.
  • ¿Tienes establecida una ruta, con sus paradas, cosas que enseñar? mira que eres raro -me dijo- una vez que estás en mi casa, puedes ver lo que quieras, que quieres pasear, pues tu mismo, que te quieres sentar en la mesa y almorzar, pues aquí tienes. ¿el almuerzo es frecuente? Yo he conocido la prima de riesgo hace un mes, desde hace décadas yo almuerzo todos los días y mejor acompañado que solo, así que eso no me lo va a cambiar ni la prima ni el primo.

Podría trufar esta entrada de mil chascarrillos que me contó (memorable cuando le pregunté si hacía enoturismo) pero lo más importante es que a veces dotamos de contenido artificial a cuestiones que son más sencillas y que, despojadas de las capas de “impostado” maquillaje de marketing, hacemos que algo único carente de contenido parezca una suerte de “quintaesencia” que colmará todas las necesidades: me recuerda a esas viejas artistas de Hollywood que, años después de vivir su momento de gloria, en el ocaso de las carreras, salen maquilladas acompañadas de un joven que les haga revivir viejos tiempos. Todo plexiglás…y esto me preocupa, que en nuestro ánimo por construir una experiencia diferencial, desproveamos de veracidad y autenticidad a una relación más próxima y cercana. Por cierto, esto sucedió en La Rioja, ¿dónde si no?…#LaRiojaApetece

Dejo testimonio visual del almuerzo

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¿Segmentación o manipulación?

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Affinity © Sandro Sardoz

“El conocimiento deja de ser el espejo mental del Universo para convertirse en un simple instrumento para manipular la materia.”

Bertrand Arthur William Russell – Matemático británico

El martes participé en una conversación sobre las redes; cómo unas ponderan más que otras con el algoritmo de Google, o mejor dicho San Google, cómo mejorar el SEO y ese tipo de triquiñuelas con las que parece que abres una caja de conocimiento cuando realmente estás arañando la superficie y en un momento dado hablamos sobre el universo Google y como te envuelve, cómo te arrastra, te rodea y hace que toda tu interacción esté regida por sus normas.

* Aviso a navegantes, no pretendo ser analista sesudo, gurú de las redes y mucho menos pontificar desde el púlpito, simplemente quiero dar mi punto de vista sobre dos hechos aislados que, coincidiendo en la misma ventana temporal, hacen que me plantee algunas cuestiones a nivel usuario, ahora que parece que está de moda transcribir opiniones sobre el descalabro en la bolsa de Facebook, sobre la situación económica nacional…mi ámbito es otro bien diferente.

El segundo acontecimiento que llamó mi atención ayer  fue este tweet aislado de Iván Rodríguez (divertido tipo), bastante más conocido por @twittboy:

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Este tweet, aparentemente facilitador de la tarea, que adaptará los contenidos que muestra como relevantes en función del usuario, cito textualmente: “Con los nuevos Trending Topics ese círculo se cierra todavía más y se centra completamente en el usuario y en el modo en el qué usa Twitter” es un dardo envenenado.

Me explico mezclando los dos sucesos, en principio parece que Google prima más los resultados en los que tus contactos de GooglePlus (sencillo ejemplo) han manifestado su interés que el resto, además tiene información sobre lo que te gusta o deja de gustar, en este mismo saco puedo meter a Facebook ya que veo sus sugerencias y entiendo que tienen mucho de proceso y analítica de mi información, ahora se sube al carro Twitter, de tal forma que:

Todas las redes me dan la información que saben que me gusta consumir, con lo que mi visión del mundo se convierte en endogámica y limitada.

Esta conclusión (seguro que no he descubierto la pólvora) no tendría mayor trascendencia, incluso para algunos resultará positiva, porque facilita la digestión y los contenidos son masticados por otros, si no implicara que esa facilidad para alimentarme de lo que me gusta es ladina, no es clara, no es transparente, realmente hay muchas personas que no saben que el universo que ves a través de las redes/internet… no es todo el universo disponible.

Si hago una búsqueda de alrededor de un tema y el resultado viene “capado” por mis intereses estoy retro-alimentando esos gustos y preferencias, pero no estoy conociendo nuevos sabores, es como si siempre comiera en mi restaurante favorito y me prepararan la comida que me gusta, si no me dan la posibilidad de descubrir aromas nuevos, combinaciones distintas..¿estoy creciendo como gourmet?.

Además, si es algo elegido por mi, para esta parte lo voy a ilustrar con otro ejemplo: todos somos conscientes de que comprar determinada prensa implica que mi orientación política está marcada o por lo menos es afín, quiero consumir aquello que me alimenta, pero es un acto voluntario en el que yo decido, cuestión diferente es que fuera al kiosko a informarme y el kioskero me diera de aquí esta información que se que te va a gustar, de esta otra publicación este breve...un gran hermano que nos adocena y aborrega a partes iguales.

Alguno me dirá, que llego tarde, que ese es el leitmotiv de este mundo virtual el conseguir generar una experiencia placentera, pero esta irrealidad es tan ficticia como los escenarios de los western que detrás de la calle principal el resto era puro atrezo.

Quiero información, quiero elegir por mi cuenta, para que me equivoque y descubra nuevos sabores, no quiero seguir a la masa, necesito llegar a conclusiones por mí mismo.

El entorno…lo que no controlas

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“Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él.”

Norbert Wiener – Matemático estadounidense

Desembarcas en una organización y lo inmediato que abordas es un análisis de la situación, un DAFO, algo básico y elemental que te aporta mucha información en una fotografía que evoluciona constantemente, qué importante es el entorno! cada vez me doy más cuenta del impacto que tiene en un negocio o en el desarrollo de un proyecto.
Es una lástima que no controles algo que incide tanto en el desarrollo de cualquier actividad empresarial y personal, que al final de eso va esta entrada.
El entorno condiciona cualquier iniciativa por eso cada vez presto más atención a las pistas que arroja un ligero análisis, dentro de ese entorno considero factores que habitualmente no aparecen en los libros de estrategia de Porter :

  • Ambiente, en un sentido diferente al clásico: un ambiente que fomenta la participación, la colaboración y que las ideas polinicen en la empresa, que se difundan, que se compartan…alguna de ellas me he encontrado últimamente, pocas, las menos, pero existen amigos míos, yo las he visto y en las ocasiones que he tenido de colaborar el resultado ha sido rico y rápidamente interiorizado por la organización. También he visto otras de corte más oscuro en el que los “secretos de estado” eran valiosos y fomentaban la competencia que no competitividad entre sus miembros.
  • Política: entendidas como la filosofía que impregna la organización, la manera en la que gusta que se hagan las cosas, que respiren el alma de la empresa…en algunos casos, no hay alma, o lo que hay es mejor que no se difunda. Tengo presente a una organización en la que a directivos se les exige como si la empresa fuera de su propiedad recordándoles constantemente que son “empleados” y que no se deben regir por la misma norma que la propiedad.
  • Relaciones: Entendidas como las vinculaciones que existen con los agentes que rodean a la organización, muy parecido a los círculos de Google Plus, en el momento en el que no estás en mis círculos eres persona non-grata que eres tratado a todos los efectos como un extraño e incluso negándote la palabra y mi consideración, además de condenarte al ostracismo porque ya “no eres de los míos”.

En este cúmulo de despropósitos aterrizar y no estrellarse supone un fino trabajo de malabarismo que se convierte en verdadero arte, sobrevivir en estas circunstancias e incluso construir se convierte en una ardua tarea de complicadas consecuencias y peligrosos vericuetos durante el tránsito. Si de verdad no están dispuestos a cambiar, no quieren plantearse otra manera de hacer las cosas para que me llaman, para que quieren recibir una propuesta, ¿conciencias que apaciguar? ¿almas que consolar?…cosas del entorno.