#Emperdedores…algunas aclaraciones

 

“No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje.”

Aristóteles – Filósofo griego

 

No quiero hacer demagogia barata, pero antes de que se emita el programa de esta tarde de Jordi Evolé me apetecía escribir esta entrada pendiente desde hace tiempo. Al margen de mis opiniones expresadas a lo largo de diferentes post sobre la “moda” del emprendimiento, críticas fáciles que se pueden hacer y lugares comunes hay algunas reflexiones que me atenazan desde hace tiempo, básicamente se pueden resumir en tres:

Edad
Crecimiento.
Método.

EDAD:
Lo cierto es que durante el fin de semana pasado pude compartir unas 20 horas encerrado en el Club de Marketing colaborando con la iniciativa Go To Silicon Valley como mentor. Al emprender se lo quiere asociar con la juventud, como si fuera terreno acotado y exclusivo de una franja de edad y ciertamente la capacidad de eliminar barreras que ha hecho de la red una de las ventajas propicia ese acercamiento y que la tecnología esté más a mano para determinadas generaciones que otras, parece que una persona de más de 40 años no tiene voluntad o iniciativas que poner en marcha y, más bien al contrario, se coartan esos impulsos promoviendo políticas económicas que incentivan (en realidad creo que discriminan) la edad y el sexo como variables de emprendimiento y quizá lo que desencadenan es que algunas propuestas no tengan madurez y se identifiquen como juegos y artificios… “pecados de juventud” como dije el fin de semana emprender no es un juego, que no nos vendan lo “molón” que es y lo divertido que nos lo vamos a pasar. Pero cuando ves como, desde entidades que pretenden dinamizar “la cosa empresarial”, se comunican con su potencial público objetivo ves que en realidad se persigue esa versión edulcorada y laxa de la realidad.

CRECIMIENTO:
Parece que este gobierno está empeñado en que el crecimiento de este país cargue sobre los hombros de los “emprendedores” una nueva clase social que impulsará el desarrollo económico de las próximas generaciones y sostendrá un estado del bienestar con una herida mortal y una sangría de derechos…pocas obligaciones, que requiere financiar. Pues bien, a esta falacia se une uno de los requisitos que cuando analizo un Proyecto, un Modelo de Negocio me llama la atención, uno de las premisas que se establecen para determinar la proyección de esa idea es la escalabilidad, bonito término que viene a decir algo así como: en el caso de que esto crezca, no será necesario que los recursos se dimensionen en la misma proporción, para eso hay tecnología, pues bien si esto se cumple no crearemos puestos de trabajo, o éstos no serán proporcionales, si bien habrá nuevas necesidades, pero un condicionante de cualquier proyecto actual es que si funciona no se requieran más medios…otra cosa es que lo que se esté promoviendo sea el autoempleo que es una forma encubierta de trabajo por cuenta ajena. Aunque si esa es la intención, tampoco se está haciendo bien, 6 meses de cotización “topada” para menores de 30 años, cuando quizá el lastre del paro está en otra franja. Quizá sería mejor el que se ampliara, qué es mejor: ¿pagar un subsidio por desempleo o dejar de percibir la cotización de una persona que comienza el negocio?.
MÉTODO:
Por último, no me resisto a decirlo, cuando comencé a trabajar en el año 1999 (después de varios veranos y periodos en los que minimizaba el impacto en la cuenta de resultados familiar) me di cuenta que la formación sirve más bien de poco, pero que además era necesario el conocimiento de herramientas de gestión, un conocimiento más amplio de la realidad de la empresa y del management, un MBA-Executive se convertía en algo más que necesario obligatorio, tanto para competir y acceder a mejores puestos como para aportar a la organización en la que estabas. Si esa formación era clave…¿ahora damos por hecho que no se necesita? No digo un MBA que está basado en premisas de trabajo que quizá no aplican (departamentos, jerarquías, responsabilidades, autoridad…) pero hay un conocimiento y un método que aplicar en nuestro día a día y para eso también hay que formarse y estar al corriente, parece que esto se olvida y nada más lejos de la realidad, pero un método contrastado, no improvisado, me cuesta creer que alguien que lanza una propuesta al mercado precaria piense que sólo por una buena idea va a conseguir lo que busca. Así que nuevos problemas implican nuevo conocimiento (Lean Start-Up, Business Model, Agile, Design Thinking…) y algunos parece que viven todavía con su tabla de multiplicar de hace 2 décadas.
Confío en que además de ver el demagógico programa esta tarde apunte algunas nuevas cuestiones además de hacer la risa fácil, aunque lo veo difícil, por lo abonado del terreno y la habilidad del Sr. Évole. Por cierto, seguro que quiénes más ladran son los que menos hacen por cambiar la situación.

Mitos sobre financiación de proyectos

“El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso.”

Mahatma Gandhi – Político indio

Hace unos días asistí al Congreso Internacional de Tecnologías Emergentes para Pymes y Emprendedores y fui testigo de cómo existen todavía mitos alrededor del emprendimiento y lo que en el ámbito comercial se llama “barbas postizas” que en realidad no son más que excusas que utilizamos para no hacer lo que toca y refugiarnos en nuestro círculo de confort. No entraré en el detalle del Congreso pero sí en la situación.

Como caso práctico se presentó la experiencia piloto Go To Silicon Valley por parte de Samantha y Alejandro, el resumen es un concurso itinerante en 10 ciudades para proyectos/emprendedores/startups que se premiará con un viaje a Silicon Valley de una semana con todos los gastos pagados, la dinámica es sencilla, durante un fin de semana los participantes reciben formación y aceleración para sus ideas. Uno de los asistentes planteó a Samantha una consulta sobre financiación y lo difícil que es acceder y lo complicado de lanzar una idea sin recursos…

La respuesta fue sencillamente genial: ¿si tú no arriesgas e inviertes en tu proyecto por qué esperas que otro lo haga? Efectivamente, vemos en la prensa como tal o cual start-up ha “levantado” (utilizando argot) 100.000/200.000/500.000 € (aquí puede ponerse la cifra que se quiera) y que además ha sido acelerada por XXX que le ha dotado por recursos de…pero si antes el equipo promotor no ha dedicado recursos es muy difícil que haya llamado la atención del inversor y que además confíe en las posibilidades del proyecto, si sigues trabajando por cuenta ajena y no apuestas por tu idea…¿pretendes que otro lo haga?, es vital ser congruente.

Comentaba hace también unos días con el representante de un grupo inversor que los proyectos le llegan desarmados, sin preparara y simplemente apuntando una idea como pilar de la Start-Up, quizá las noticias que nos rodean estén simplificando el proceso y sea todo mucho más sencillo, pero cuando comienza a analizar la viabilidad, continuidad y escalabilidad del proyecto afloran muchas parcelas sin armar, algo tan sencillo como un pacto de socios, lastra la consecución de la financiación para el equipo promotor. Es algo que me llamó la atención en mi reciente viaje a Israel, aquí el apartado legal, apenas se circunscribe a la redacción de los estatutos para las escrituras, mientras que allí se considera desde el primer momento como manera de regular las relaciones entre los diferentes socios (capitalistas y promotores) salidas (dichoso exit), flujos…todo, aquí sólo el hecho de plantear una aproximación pone en peligro el que la inversión se pueda realizar.

También me comentaba que un asesor (fiscal, administrativo…) dificilmente arma un proyecto tal y como lo necesitan para estudiarlo y que el trámite y proceso de valoración se dilata cuando es algo que, con una información coherente, correcta y clara, aceleraría notablemente la entrada de capital. Quizá el aporte de los asesores de cumplida respuesta a trámites, permisos y licencias pero eso para un inversor no tiene sentido, por eso es necesario hacer un ejercicio de auto-reflexión para valorar si seremos capaces de dar entrada a terceros en el proyecto, si estamos dispuestos a ser revisados y auditados y el rol a desempeñar. Si estas preguntas están sin contestar…es mejor no avanzar.

Por cierto: si tienes interés en saber si tu idea y proyecto puede ser “invertible” ¿por qué no hablamos?

#StartUpTrip (4)

“La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.”

Francisco de Goya – Pintor español

Un mes después de mi viaje a Israel, todavía las emociones y el impacto de este periplo resuenan con fuerza. La trascendencia y el alcance del Startup-Trip va a superar cualquier previsión inicial, es pronto para hablar sobre los planteamientos que ha desencadenado y las decisiones que llevan aparejadas, pero cuando ves con claridad los siguientes pasos y como todas las piezas encajan lo único que puedes hacer es alinear todo para que se transforme en una realidad.

Tampoco creo que sea casualidad que se crucen en tu vida personas, acontecimientos, oportunidades en una ventana temporal tan corta como la que se ha abierto desde hace un mes, pero ahora sólo queda concretar todo en una propuesta de valor atractiva, de momento el mecano no tiene forma de Frankenstein.

De momento voy a poner en práctica alguna de las enseñanzas del viaje:

  • Foco: Centrarme, encontrar el punto sobre el que pivota todo lo que desarrollo, aislarme de interrupciones externas, en especial de situaciones que provocan desasosiego y no aportan ni negocio y desarrollo. En este sentido, recuerdo una reunión con un directivo de una gran multinacional en Tel-Aviv que estuvo prácticamente absorto pero cordial hasta que vio una oportunidad que afectaba directamente a su negocio, ahí despertó y puso todo de su parte.
  • Audacia: Dar vueltas en torno a algo no genera más que distracción, en ocasiones las formas entorpecen la consecución de los objetivos y dificultan los resultados, si quieres algo…a por ello, hace unos días tuve la ocasión dorada de involucrarme en un gran proyecto y fui a por ello…resultado: I´m in. Todas las personas con las que estuvimos planteaban las cosas frontalmente, sin ambages, algo no entienden lo preguntan, algo no cuadra lo consultan, sin paños calientes, necesito esta información. La palabra hebrea chutzpah, que podría traducirse por frescura, insolencia, descaro es la perfecta esencia de lo que me refiero.
  • Concepto, fuera artificios: Fuera grasa, todo lo que no aporta sobra, quizá colisione con lo que habitualmente se supone que es mi negocio: Marketing, Branding…pero creo que la clave está en hacerlo más potente, reforzarlo, pero no añadirle cosas innecesariamente, los conceptos “en crudo” funcionan así que para que añadirle, mejor quitar. En general en Israel son parcos en los aspectos estéticos, prestan poca atención a la manifestación externa de las cosas, mientras que el concepto sea potente…¿para qué vestirlo? Ya lo harán otros.

Ahora a seguir puliendo y definiendo los próximos cambios, de los que os tendré bien, bien al corriente.

Metis…ese extraño conocimiento

“Las sensaciones no son las únicas integrantes de la experiencia. Los pensamientos son tan experimentales como las sensaciones, y tan vitales para la experiencia.”

Samuel Alexander – Filósofo británico

En ocasiones me sorprendo del conocimiento innato o espontáneo que tienen algunos de los clientes con los que colaboro, quizá no le respalden un MBA de prestigio, ni siquiera en algunos casos una formación universitaria, pero la sabiduría y el conocimiento (el expertise que diríamos los redichos) que han adquirido a costa de vivencias que les ha proporcionado un bagaje empresarial que en pocos textos los he visto expuestos.

Existe la tendencia de que gran parte de nuestras decisiones están formadas por un constructo que automatiza la respuesta y actúa de manera intuitiva, aparentemente irreflexiva pero realmente es el resultado del un sumatorio de experiencias que, de manera inconsciente, tabulamos e integramos a la hora de determinar la opción elegida. Éste comportamiento me maravilla cada vez que lo veo, los griegos lo llamaban Metis (una diosa) y ese concepto ha trascendido hasta nuestros días. Cada vez que alguien me expone lo que ese razonamiento inconsciente le dicta a la hora de tomar una decisión me cautiva ese conocimiento artesano.

Que alguien me haga cambiar de opinión sobre alguno de los conceptos empresariales más sólidos que creía que tenía dice mucho de lo potente de los argumentos de la lógica que no te explican en los libros, ni en los cursos y hoy he mutado de opinión.

Lo bueno de ser permeable a las opiniones es que te sirven para conformar la tuya con más argumentos, cada vez me genera más rechazo el que habla desde la certeza y el púlpito de la teoría o de aquel que pontifica desde la práctica en “condiciones de laboratorio”.

Un homenaje a todos los que, con sentido común, nos arrancan un bocado de realidad.

Lo que un cliente se debe preguntar…

“La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos.”

Harold MacMillan – Político británico

Utilizo el reflexivo “se” porque creo que es necesario un ejercicio de reflexión antes de abordar la incorporación de una ayuda externa en la organización, esa muestra de madurez es un gran paso de cara a conseguir que el resultado sea satisfactorio.

Cuando una empresa recurre a un profesional para abordar un proyecto para que internamente no se tienen recursos, conocimiento o tiempo, no deben existir fisuras, ni dudas sobre la conveniencia y la participación debe ser transparente de total confianza, de lo contrario ante el mínimo contratiempo se quiebra ese vínculo y se pone en riesgo el trabajo.

Perfiles habituales que me he encontrado:

  • El cliente no sabe exactamente lo que quiere, suena sorprendente pero tiene una vaga idea de lo que tu puedes hacer y de las carencias genéricas que tiene; la primera parte de la tarea consiste en identificar la situación y tu aporte y hacérselo ver, esto ya de por si es un gran inconveniente porque dedicas recursos a definir y delimitar, no a resolver, además cuando muestras el escenario que dibuja el terreno de juego es asombroso el ver cómo…esto ya lo sabía y que asome la duda por el horizonte. Realmente te necesitan pero quizá buscan escapatorias porque aflorarán algunas carencias.
  • El “segurola”: difícilmente va a incorporar las mejoras o nuevos planteamientos que le realices, bien por capacidad, bien por comodidad o por…porque siempre se ha hecho así, ¿de verdad quieres implicarte en un proyecto que se va a quedar en un cajón? No por la visibilidad sino porque realmente lo necesitan y es una buena opción, casi es mejor no avanzar.
  • El que pide que le hagas el trabajo sucio, éste es especialmente ladino, no se atreve a realizar por sus medios los cambios que su empresa necesita y quiere que pongas negro sobre blanco sus ideas y seas el brazo ejecutor, el valor que aportas no es el vector conocimiento, experiencia o contactos, sino externalidad al entorno, al potencial microclima que ha creado en el que le cuesta tomar decisiones por el calado de éstas.

¿Qué hacer cuando te encuentras con estos mimbres? Lo mejor es dejar la pelota en el tejado del cliente redefiniendo el condicionado de la colaboración, cada vez es más frecuente que antes de comenzar a trabajar comience un intercambio de documentos con el cliente que me sirvan para definir y concretar más el proyecto y sobre todo para que sea consciente del alcance de la colaboración, ante la meditación sobre esas respuestas comienza a ver y sobre todo a tomar conciencia de qué es lo que vamos a tratar de hacer.

En otros casos, dejo que el tiempo amaine el ímpetu y en realidad sea una “fiebre” que lo único que promueva sea buscar el contraste con sus planteamientos y testar que va por buen camino.

El verdadero problema es cuando esa necesidad es cubierta por alguien que quizá no tenga en cuenta estas premisas y la voluntad de facturación nuble su criterio…pero esa es otra historia.

Fracaso ilustrativo…aprendizaje

“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.”

Winston Churchill – Político británico

En diciembre de 2009 escribí sobre el fracaso y ahora reincido sobre el tema ante una próxima liquidación de una empresa en la que participaba y que me sirve para dar alguna orientación a quien lea el blog, siempre nos fijamos en el éxito como modelo a seguir, pero quizá el mayor aprendizaje sea el vicario, la repetición por imitación, así que aquí dejo algunas pautas: el sector tiene poco de innovador y de romántico, pero por dar los datos para ilustrar la entrada se trata de import de artículos de joyería de marcas reconocidas muy supeditadas a los designios de la moda.

El origen del negocio básicamente estaba fundamentado en que de los 4 socios del proyecto uno tenía un conocimiento del sector específico y motivación por desarrollar un negocio que le permitiera tener independencia de su actual flujo de ingresos.

Los otros tres socios aportábamos, además de capital, conocimientos en comercialización, marketing e importación y gestión de empresa.

Los factores claves que identificamos para esta apuesta empresarial fueron:

  • Mercado cautivo, bloqueo de mercado: conseguimos la distribución en exclusiva de una marca top, diferenciada que nos aseguraba que cualquier interesado en la moda pasara por nosotros.
  • Conocimiento específico de márgenes y canales con el socio involucrado en el sector.
  • Cambio divisas: en ese momento era muy favorable el cambio y sólo con la importación disponíamos de 20 puntos más de margen para plantear la operación con holguras.
  • El Plan de Negocio preveía un desarrollo importante y escalable en virtud del desarrollo de la distribución.

Al poco de iniciar el negocio y de conseguir algunos distribuidores el foco del socio relacionado con el sector se centró en su actual modo de vida perdiendo paulatinamente el interés por desarrollar y consolidar esta aventura. No le culpo, el error fue de no calibrar adecuadamente sus drivers y motivaciones y entender que aquí podría encontrar el recorrido necesario para su evolución profesional.

Del mismo modo, el core del resto estaba muy lejos de esta “inversión” que es como habíamos planteado esta operación, por tanto, sin una implicación directa en el negocio cedimos su desarrollo a terceros bajo una fórmula low-cost de comisión pura que basaba sus condiciones en ventas y gestión…tampoco funcionó.

A partir de ahí y con unos compromisos adquiridos con la casa matriz de distribución estrangularon nuestra tesorería y capacidad de financiación que, de haberse perpetuado en el tiempo, podría haber supuesto un “agujero” financiero de dimensiones importantes para el tamaño del negocio.

Una vez decidido el abandono del proyecto estamos tratando de que el “exit” sea lo menos virulento posible para nuestras respectivas cuentas de resultados y desde hace unos meses estamos liquidando existencias para conseguir tesorería y poder zanjar (expresión que gusta mucho) la sociedad.

Aprendizaje:

  • El conocimiento de un sector es algo más que saber márgenes y tener contactos. Es saber qué resortes pulsar para que un producto/servicio tenga impacto entre los clientes y un conocimiento profundo del who is who.
  • Una escritura que diga que eres socio de una empresa no garantiza que seas empresario/emprendedor ni siquiera un porcentaje mayoritario. He descubierto, con tristeza que, pese a que te juegues los cuartos, la “naturaleza” de empresario está reservada para una cierta actitud vital.
  • Las soluciones low-cost son apaños que merman la capacidad de respuesta y que constriñen tanto tus opciones que impiden ser flexibles con tu desarrollo.
  • Una oportunidad de mercado tiene principio y fin y hay que saber coger el “tempo” a la situación para saber cuando salir y maximizar el beneficio o minimizar las pérdidas, no es sostenible un desequilibrio.
  • La economía está muy por encima de otras ciencias sociales, cuando el bolsillo está afectado, se pierden determinados valores de vista.
  • Reincidir en el error sin cambios sustanciales y empecinarse en que las cosas cambiarán genera alteraciones de la realidad que no se pueden gestionar ni gobernar.
  • Uno  de los saltos de fe que dice Javier Megías estaba identificado en el Plan de Negocio: el crecimiento de los distribuidores, si eso fallaba, se caía todo como un castillo de naipes y durante varios meses nadie asumimos ese error.

Afortunadamente ya estamos en disposición de liquidar el negocio y dedicarnos a otra cosa sin grandes perjuicios, además de estas enseñanzas generales tengo otras más personales que son las que de verdad han calado y que condicionarán planteamientos futuros más que las aquí he expuesto…pero ésas las desvelaré acompañado de una copa de buen Rioja ;).

El mejor trabajo del mundo: facilitar y guiar…

“Todo comienzo tiene su encanto.”

Johann Wolfgang Goethe – Dramaturgo alemán

Tengo, he tenido y espero tener la suerte de participar en el inicio de muchos proyectos – propios y ajenos, como protagonista o como actor – a lo largo de los últimos 15 años he tenido la fortuna de ver como nacen, crecen o fracasan algunas iniciativas y siempre me ha cautivado y llamado la atención la energía que se canaliza en los momentos (días) previos al lanzamiento, esa sensación de que culminan los esfuerzos, deseos y anhelos de todos los integrantes y cristalizan en una propuesta al mercado.

Son tiempos inciertos, tiempos que exigen a los valientes que hagan foco en acertar con la proposición de valor que hacen, momentos que invitan a que los previos sean más certeros porque el error acecha y las variables del entorno, que nunca están en nuestra mano por más que nos empeñemos, son traicioneras.

Cuando veo que se pone el acento en pensar qué quieres aportar, conocer qué piensa tu cliente y destinas todo tus esfuerzos a hacérselo fácil, sabes que se está por el buen camino…no es garantía de éxito pero sí de que estás poniendo las bases que cimienten el edificio empresarial que sostenga ese proyecto.

El acompañar a estos proyectos hace que vivas muy intensamente esos momentos iniciales, que compartas con vehemencia sus mismos desvelos y eso es una fortuna el que te hagan partícipe de esas situaciones.

Hace pocos días y semanas han visto a la luz varias de estas iniciativas y, si los primeros resultados predicen su comportamiento futuro, parece que vienen acompañados de buenos augurios. Además en la manera en la que nos gusta, con un discreto segundo plano, el protagonista es el cliente.

En todos ellos, nuestra participación ha sido transversal, ir más allá del plan de negocio y de las frías cifras que, aunque imprescindibles y guía del negocio, siempre se construyen y se sostienen con más buena intención que certeza, y aportar conocimiento y expertise en que las ideas generadas se organicen en procesos que sirvan para seducir al cliente y convencerle de que el producto/servicio es el mejor disponible y ese es un gran trabajo que nos enriquece profesional y personalmente. En los momentos iniciales hay que tener una visión holística del proyecto, centrarse en una parcela y no ver su interacción con el resto de áreas es tener miopía empresarial, todas son claves para el producto final y deben considerarse como un todo.

El ser facilitadores de este desarrollo y validar premisas de negocio es una tarea que en ocasiones se descuida y hace que se ponga foco en cuestiones con más visibilidad pero que no tienen impacto directo en la cuenta de resultados, lo que habitualmente se resume en:

“los árboles no nos dejan ver cómo es todo el bosque”.

Si queremos ser encontrados, elegidos, recordados y recomendados debemos poner todos los recursos en conseguir que desde inicio hasta el fin de la experiencia del cliente superemos sus expectativas más ambiciosas y no nos perdamos en un vistoso recurso que aporta más bien poco a la fría cuenta de resultados que dirige nuestro negocio, de ahí que debamos ser pragmáticos y no perdernos en florituras desde el momento cero.

Soy partidario de una vuelta a los básicos en la que se analicen los procesos de negocio, se revise la puesta en escena, que de una acción ocurrente o un nombre creativo que brinde un resultado cortoplacista y que tenga un recorrido, y en esa revisión aprovechar para aplicar todas las novedades, herramientas o innovaciones que ahora están a nuestro alcance.

Selección natural…o artificial

“Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.”

Johann Kaspar Lavater – Filósofo suizo.

Tenemos facilidad para olvidar los porqués…las explicaciones que justifican la manera en la que hacemos determinadas cosas, las razones y los argumentos que sostienen las acciones que emprendemos y las decisiones que tomamos. Una promesa de un potencial cliente, una operación que ha ido bien y sobre esa base construimos todo un plan de negocio. La mayoría de las veces no reflexionamos lo suficiente, no nos tomamos un tiempo para una pausa y para el análisis sereno de las diferentes opciones que se abren ante nosotros.

La inmediatez de la respuesta, el frenesí de la necesidad por conseguir resultados evitan que seamos analíticos y descuidemos muchos factores que no consideremos a la hora de tomar una decisión.

Ahora bien, enseguida se distinguen las organizaciones que se toman ese momento de atemperar ánimos de aquellas que sólo pretenden ganar tiempo y que la solución a ese planteamiento les venga dada. Unos son protagonistas de su destino y definen su realidad, mientras que otros viven al albur de los designios del entorno.

Últimamente estoy recorriendo más empresas de las habituales y veo como las que son las que definen sus movimientos han sufrido en menor medida el peso de la situación económica general, no han sido llevadas por las mareas generadas por otros, sino que han conseguido trazar su propio rumbo. Recientemente he vivido varios casos:

  • En uno la empresa apostó hace varios años por el mercado internacional y a fuerza de sostener esa apuesta con las utilidades generadas en el mercado local (España) se ha hecho un hueco y en estos momentos su ha invertido la proporción de sus ventas asegurando, no sólo la continuidad del proyecto, sino la estabilidad del mercado natural que paulatinamente ha visto mermar sus ingresos.
  • En otro la apuesta de la empresa fue por el comercio electrónico y un producto industrial consigue actualmente el 80% de sus leads a través de las redes, con un esfuerzo ímprobo en posicionamiento, SEO, SEM, pero con una total ruptura de paradigma de un producto industrial, destinado a un comprador profesional y muy técnico transformando la dinámica habitual del sector y gozando de una vía de captación de nuevos clientes importante.

En los dos casos, su forma de trabajo es similar, han incorporado nuestra ayuda para mejorar (algo que ya está bien diseñado) y conseguir optimizar parcelas que, por el importante y no planificado crecimiento que han vivido quizá forme parte de su manera de hacer empresa, pero la decisión ha sido rápida poco centrada en los flecos y más en la importancia de la colaboración, recuerdo en ambos casos como han reconocido sus carencias y en qué debía hacer foco la colaboración.

También he visto empresas que, parapetadas tras una falsa seguridad de mercados consolidados, han iniciado una serie de circunloquios alrededor de sus necesidades, procesos, personas, pero sin concretar y centrar el siguiente paso, empresas con las que llevamos más de 3 meses aportándole documentación, definiendo posibles vías de colaboración. Si no sabes dónde te duele, de poco te puedo ayudar.

Las empresas exitosas con las que entro en contacto se caracterizan por apostar decididamente por algo que tiene reflejo inmediato en su cuenta de resultados (inicialmente en los gastos o ingresos) pero más allá de eso, el principal rasgo que las identifica es la determinación sobre las decisiones, sin quiebros, sin tartamudeos y ahora mismo se agradece esa voluntad y definición, ya que evita que, sin empezar a generar resultados, lleves meses alrededor de un tema que no arranca y que hace que despliegues y pierdas energías en el previo, no en el “mientras tanto”, afortunadamente cada vez la selección previa de aquellos proyectos en los que participamos garantiza el destinar recursos y energías bien canalizadas, nos llevó algún tiempo tomar la decisión pero ahora hay “oportunidades” a las que se dice que no.

Mínimo común múltiplo

“Sólo los tontos han creado progresos en el mundo, porque los listos se han adaptado a lo que había sin necesidad de inventar”.

George Bernard Shaw – Escritor irlandés

Hay empresas que sufren los estragos de la crisis, las que sobreviven…eso…sobreviven, sin embargo, hay otras -no es ciencia ficción- que gozan de una salud económica y empresarial envidiable, ¿qué tienen en común esas empresas?, pese a que generalizar es malo hay algunos comportamientos comunes en todas ellas:

Inversiones controladas.

Equipo directivo muy cohesionado.

Profundo conocimiento del mercado.

Adaptación recurrente.

  • Inversiones controladas: La fiebre de nuevos pabellones, última maquinaria, etc. ha servido únicamente para incrementar productividad. He estado en instalaciones de hace 30 años que con una reconfiguración de su lay-out, aplicación de criterios de eficiencia han conseguido incrementar su productividad, nada de obras faraónicas, sencilla reconfiguración de recursos ya amortizados. ¿De qué sirve invertir en inmovilizado (hardware) si no se crea valor para el accionista? la creación de valor viene por el crecimiento consolidado rara vez por el explosivo no planificado.
  • Equipo directivo muy cohesionado: No muy numeroso en general, y sobre todo en función de su aportación al proyecto, tanto aportas, tanto vales, pero si además estamos conjurados con el mismo objetivo no nos despistamos en luchas intestinas de poder, de autoridad, conocen su valor en la ecuación y se centran en su mantenimiento.
  • Profundo conocimiento del mercado: Clave, conocer a la competencia, las principales magnitudes que afectan al mercado, precios de materias primas clave, costes…en definitiva, controlan su sector/segmento, he asistido en reuniones en las que el gerente de una empresa tenía en su cabeza nombres, datos, márgenes de la competencia…como si fuera el abc de la suya, noticias, tendencias del sector, últimas novedades. Si sabes leer la situación se dificulta el que te sobrepasen los acontecimientos. En el otro lado, empresas que han vivido al margen del mercado y han crecido ha sido fruto de su especificidad, de su propuesta tan única que hacía difícil compararlas o tener un mercado en el que enclavarlas.
  • Adaptación recurrente: Hace unos pocos días estuve en una empresa en la que me dijeron que hacía 4 años apenas hacían ninguno de los productos que hoy supone el 60% de sus ingresos, simplemente supieron leer una situación, la evolución y se adaptaron, las estructuras pequeñas, ágiles que se saben adaptar en función de la evolución de la demanda o de la tendencia tienen impregnado en su ADN empresarial el amoldarse. Luchar contra el mercado o tratar de crear tendencia es una tarea de improbables resultados y de inversión en tiempo y recursos muy absorbente, el trabajo de cada uno debe estar enfocado a conseguir adaptarse a lo que el sector marca.

Quizá pueda parecer un análisis muy superficial, pero no son pocas las empresas que he visto últimamente que responden a este patrón, han sabido “encojer” su estructura de personas, son flexibles…o líquidas como se dice ahora, para adaptarse a su nueva dimensión, pero el principal sustrato es que lo anterior se cumple con mayor o menor incidencia. Aquí queda algo de sus conocimientos.

El traje nuevo del empera2.0

1x1.trans - El traje nuevo del empera2.0 - redes sociales, marketing, emprender, concepto, colaboración, clientes, branding, aprendizaje“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.”

Miguel de Cervantes Saavedra – Dramaturgo español

Ahora que estoy recorriendo diversas empresas de la geografía, veo con más detalle las diferencias entre unas y otras, las hay que subsisten, otras que han decidido abrir otros mercados, redimensionarse, pocas, muy pocas son las que están en situación de sacar pecho y decir que están en su mejor momento (las hay).

En este proceloso océano empresarial, hay organizaciones que han decidido que la mejor manera de hacer que parezca que permanecen en el mercado con solvencia y un sólido proyecto empresarial es proyectando a través de las redes sociales una suerte de éxitos, eventos, méritos, nominaciones, menciones…etc. cuando realmente en su fuero interno son conscientes de que están a escasos pasos del abismo.

Con estos polvos llegan los que, sin el menor atisbo de ética y estética, ven campo abonado para convencer de que las redes sociales y esta realidad virtual conseguirán que, a fuerza de machacones e insistentes mensajes sobre las hazañas y conquistas digitales, un reflejo inmediato en la cuenta de resultados…y esto, señores, es un despropósito, además de una entelequia surrealista.

Cansinos circunloquios en los que siempre participan las mismas personas y sus acólitos seguidores, pagados de un voluntarismo extremo pero de una limitada visión sobre lo que realmente tiene impacto en la triste y fría cifra que mueve el mundo: las ventas.

Cuando estás frente a un cliente al que le han hablado de las excelencias de vestirse con el traje 2.0 y que con una reducida inversión conseguirá que la gente le encuentre en sus búsquedas en google y que de ahí vendrán las ventas y que cuando alguien piense en su negocio será el primer resultado que mostrará porque ha conseguido una buena reputación digital y que con un presupuesto ajustado conseguirá todo eso…sólo se me ocurre decirle: ¿las nóminas de este mes son reales o virtuales? ¿tus proveedores aceptan que les pagues en tokens o son simples mortales que se manejan en euros?.

Querer esconder tras una fachada 2.0 que el mundo es bonito cuando el tozudo día a día te muestra a ciencia cierta que tus problemas son otros resulta, cuando menos, llamativo. Vamos a adornar la fachada aunque la casa se esté derrumbando. Hagamos que brille nuestra empresa/organización/compañía aunque aquí dentro la densa niebla de la incertidumbre no nos deje respirar…muy español, somos los campeones de Europa en muchas cosas, pero lo que empaña la triste posición en la que nos encontramos es que somos la selección, la roja, somos los mejores…

En este triste páramo, los chacales salen a por presa y lanzan dentelladas que dejan malherido al cliente y a la competencia porque…al final todo esto empeora la operación. Con todo lo anterior no quiero decir que las redes no son importantes, pero ordenar prioridades es lo que hará que un proyecto permanezca, claro que tienen su relevancia sin embargo no debe ser la venda que nos impida ver que vamos desnudos y que todo el mundo a nuestro alrededor se está riendo de que no estemos cubiertos de ropa y se nos vean todas nuestras miserias.

Seguimos para bingo…