#StartUpTrip (1)

«Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra. Aprovechémoslo.»

Paul Morand – Diplomático francés

Después de dejar reposar y sedimentar el poso de la semana que he pasado descubriendo la cultura emprendedora del segundo ecosistema del mundo que favorece la creación de empresas y el florecimiento de Start-Ups. Han sido unos días en los que hemos ido de descubrimiento en descubrimiento y de sorpresa en sorpresa.

Mucho se ha escrito sobre las principales palancas que impulsan la realidad de Israel en estos ámbitos:

  • El ejército como eje que vertebra la innovación, creatividad y además cohesiona socialmente al país.
  • La escasez de materias primas en un entorno hostil y poco favorable que incita a investigar nuevas fórmulas y técnicas de avanzar en el sector primario.
  • El sentimiento de comunidad que enraíza con la doctrina judía y les lleva a la ayuda, la eliminación de jerarquías y castas.

Por encima de las razones genéricas, comparativamente he percibido una sociedad muy enfocada al resultado y, pese a ser mediterráneos, menos preocupados de las formalidades, apariencias y la estética y más por el fondo y el concepto.

¿cómo nos ven?

Tuvimos una reunión con Danny Gal – Cofundador de The Hub Tel Aviv –  que recientemente estuvo en Emtech Spain, conferencia organizada por el MIT y cuando le preguntamos qué sensaciones se había llevado de los jóvenes españoles nos contestó:

“Jóvenes con trajes y corbatas, con mucho respeto a la autoridad y excesiva burocracia”.

A lo largo de la conversación nos expuso que era un error el tratar de convertir a España en la próxima Silicon Valley, si somos buenos en algunas áreas, sigamos en ellas, hagamos lo que mejor se nos da:

“Focus on your success, si todos los chicos quieren ser el próximo Messi no el siguiente Zuckerberg aprovechad eso para innovar en los deportes por ejemplo”

Además de lo anterior, en mis notas tengo apuntado: el software por encima del hardware; El gran aprendizaje de la reunión. ¿qué quiere decir esto? De nada sirve el tener las mejores instalaciones, el mejor entorno físico de trabajo, el ambiente más favorable para la creación si no existe un apoyo constante y recurrente en conformar la personalidad y la actitud emprendedora, ésta es la gran lección de Danny, quizá el Hub de Tel Aviv no pueda competir en instalaciones pero en lo que si que está muy por encima de mi entorno más inmediato es en el manejo de las iniciativas que recurren a este coworking, el fomento de la personalidad, la tutoría del proyecto, el acompañamiento en el proceso de crecer como emprendedor y como profesional y ahí,  en este punto son muy superiores ya que consiguen que las ideas polinicen y el conocimiento se contagie.

Dejo una reflexión y una presentación de The Hub: ¿de qué sirve tener un fórmula uno si está en manos inexpertas?
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Star Up Trip

«El ingrediente crítico es bajar el trasero y hacer algo. Es tan simple como eso. Mucha gente tiene ideas, pero pocos son los que deciden hacer algo al respecto ahora. No mañana. No la próxima semana. Pero si hoy en día. El verdadero emprendedor es un hacedor, no un soñador»

Nolan Bushnell – americano fundador de Atari y E. Cheese ‘s Chuck

Si estás leyendo esta entrada es que habrá funcionado correctamente la programación del blog. Estoy de camino hacia Tel Aviv (Israel) quizá no sea el mejor momento para visitar este país, pero por un cúmulo de circunstancias toca. Ahora, visto en perspectiva, casi parece lógico que me haya lanzado a realizar este viaje pero hasta que los puntos se han conectado han sido varias las etapas que hemos quemado.

Éste es un viaje de descubrimiento, de inquietud, de volver a ser un niño en el que te sorprenda todo lo que veas, hace unos meses tuve la suerte de comenzar a leer Start Up Nation, una lectura sobre la cultura emprendedora de Israel, un país que, como recientemente publicaba Javier Megías en su blog, según el estudio Startup Ecosystem Report 2012, ocupa el 2º puesto detrás de Silicon Valley en fomento del emprendimiento.

Como bien aparece relatado en el libro, concurren varios factores que generan el caldo de cultivo ideal para que se encuentre en tan privilegiada posición, no voy a enumerarlos, son varios los resúmenes que podéis encontrar por las redes, simplemente quiero anticipar que voy dispuesto a experimentarlos en propia persona. Una moleskine nueva y una agenda llena de reuniones con Ventures Capital, aceleradoras, elevadores, la universidad, coworkings, emprendedores españoles y Startups son el equipaje que me acompaña y sobre todo la receptividad propia del viajero. De momento las sensaciones que voy teniendo en los contactos que he mantenido para cerrar encuentros han sido muy, muy positivas y ya era hora de encontrar algo de optimismo y oportunidades alrededor…os voy contando, eso sí antes tengo que dar las gracias a Javier y a Mateo.

Conectar los puntos…

«Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.»

Gilbert Keith Chesterton – Escritor británico

Seguro que a más de uno os viene a la cabeza el discurso de Steve Jobs en Stanford, en el momento en el que nos sugiere que, de una manera que racionalmente es complicado de explicar, los puntos se acabarán uniendo.
Eso mismo es lo que ahora creo que me está pasando, hechos aparentemente inconexos y que guardan poca relación entre sí hacen que, en un par de semanas, me encuentre embarcado en una de las más apasionantes situaciones que pudiera pensar.
Contactos fortuitos que te llevan a conocer personas, realidades y proyectos que amplifican la escala y abren el objetivo para darte una visión macro de la realidad. La concurrencia de situaciones personales que te empujan a dar un giro en tus planteamientos y a revisar qué estás haciendo con tu vida y lo más importante, hacia dónde quieres ir…
Parece un guión escrito por una fuerza superior, pero realmente es así como creo que lo estoy viviendo, conversaciones que irremediablemente conducen a una única visión de cómo debes enfocarte en los próximos meses o años.
Miras hacia atrás en el tiempo y una sucesión de hechos recientes alineados de una manera que no habías previsto pero que, inconscientemente has manejado, y articulado: El nombre de la empresa (TMSGO) que a una persona le recuerda a un momento concreto de su vida y entiende que debes estar conectado, una presentación informal, una comida con una conversación fluida, una lectura sin importancia, un familiar del que hace tiempo que no sabes mucho, un amigo al que le apetece un cambio, un conflicto que es el detonante de todo, introduces en la coctelera de la vida estos ingredientes los aderezas con algo de tiempo y lo dejas reposar un mes y descubres que todo fluye con una única intención.
Si todo lo previsto se cumple es probable que me encuentre ante el mayor cambio profesional al que me he visto obligado a dar respuesta y me apetece conectar los puntos…son sensaciones, nada empírico, todo es cuestión de piel, pero cuando alguien analítico como yo experimenta estas emociones…

Metis…ese extraño conocimiento

«Las sensaciones no son las únicas integrantes de la experiencia. Los pensamientos son tan experimentales como las sensaciones, y tan vitales para la experiencia.»

Samuel Alexander – Filósofo británico

En ocasiones me sorprendo del conocimiento innato o espontáneo que tienen algunos de los clientes con los que colaboro, quizá no le respalden un MBA de prestigio, ni siquiera en algunos casos una formación universitaria, pero la sabiduría y el conocimiento (el expertise que diríamos los redichos) que han adquirido a costa de vivencias que les ha proporcionado un bagaje empresarial que en pocos textos los he visto expuestos.

Existe la tendencia de que gran parte de nuestras decisiones están formadas por un constructo que automatiza la respuesta y actúa de manera intuitiva, aparentemente irreflexiva pero realmente es el resultado del un sumatorio de experiencias que, de manera inconsciente, tabulamos e integramos a la hora de determinar la opción elegida. Éste comportamiento me maravilla cada vez que lo veo, los griegos lo llamaban Metis (una diosa) y ese concepto ha trascendido hasta nuestros días. Cada vez que alguien me expone lo que ese razonamiento inconsciente le dicta a la hora de tomar una decisión me cautiva ese conocimiento artesano.

Que alguien me haga cambiar de opinión sobre alguno de los conceptos empresariales más sólidos que creía que tenía dice mucho de lo potente de los argumentos de la lógica que no te explican en los libros, ni en los cursos y hoy he mutado de opinión.

Lo bueno de ser permeable a las opiniones es que te sirven para conformar la tuya con más argumentos, cada vez me genera más rechazo el que habla desde la certeza y el púlpito de la teoría o de aquel que pontifica desde la práctica en “condiciones de laboratorio”.

Un homenaje a todos los que, con sentido común, nos arrancan un bocado de realidad.

Lo que un cliente se debe preguntar…

«La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos.»

Harold MacMillan – Político británico

Utilizo el reflexivo “se” porque creo que es necesario un ejercicio de reflexión antes de abordar la incorporación de una ayuda externa en la organización, esa muestra de madurez es un gran paso de cara a conseguir que el resultado sea satisfactorio.

Cuando una empresa recurre a un profesional para abordar un proyecto para que internamente no se tienen recursos, conocimiento o tiempo, no deben existir fisuras, ni dudas sobre la conveniencia y la participación debe ser transparente de total confianza, de lo contrario ante el mínimo contratiempo se quiebra ese vínculo y se pone en riesgo el trabajo.

Perfiles habituales que me he encontrado:

  • El cliente no sabe exactamente lo que quiere, suena sorprendente pero tiene una vaga idea de lo que tu puedes hacer y de las carencias genéricas que tiene; la primera parte de la tarea consiste en identificar la situación y tu aporte y hacérselo ver, esto ya de por si es un gran inconveniente porque dedicas recursos a definir y delimitar, no a resolver, además cuando muestras el escenario que dibuja el terreno de juego es asombroso el ver cómo…esto ya lo sabía y que asome la duda por el horizonte. Realmente te necesitan pero quizá buscan escapatorias porque aflorarán algunas carencias.
  • El “segurola”: difícilmente va a incorporar las mejoras o nuevos planteamientos que le realices, bien por capacidad, bien por comodidad o por…porque siempre se ha hecho así, ¿de verdad quieres implicarte en un proyecto que se va a quedar en un cajón? No por la visibilidad sino porque realmente lo necesitan y es una buena opción, casi es mejor no avanzar.
  • El que pide que le hagas el trabajo sucio, éste es especialmente ladino, no se atreve a realizar por sus medios los cambios que su empresa necesita y quiere que pongas negro sobre blanco sus ideas y seas el brazo ejecutor, el valor que aportas no es el vector conocimiento, experiencia o contactos, sino externalidad al entorno, al potencial microclima que ha creado en el que le cuesta tomar decisiones por el calado de éstas.

¿Qué hacer cuando te encuentras con estos mimbres? Lo mejor es dejar la pelota en el tejado del cliente redefiniendo el condicionado de la colaboración, cada vez es más frecuente que antes de comenzar a trabajar comience un intercambio de documentos con el cliente que me sirvan para definir y concretar más el proyecto y sobre todo para que sea consciente del alcance de la colaboración, ante la meditación sobre esas respuestas comienza a ver y sobre todo a tomar conciencia de qué es lo que vamos a tratar de hacer.

En otros casos, dejo que el tiempo amaine el ímpetu y en realidad sea una “fiebre” que lo único que promueva sea buscar el contraste con sus planteamientos y testar que va por buen camino.

El verdadero problema es cuando esa necesidad es cubierta por alguien que quizá no tenga en cuenta estas premisas y la voluntad de facturación nuble su criterio…pero esa es otra historia.

Fracaso ilustrativo…aprendizaje

«El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.»

Winston Churchill – Político británico

En diciembre de 2009 escribí sobre el fracaso y ahora reincido sobre el tema ante una próxima liquidación de una empresa en la que participaba y que me sirve para dar alguna orientación a quien lea el blog, siempre nos fijamos en el éxito como modelo a seguir, pero quizá el mayor aprendizaje sea el vicario, la repetición por imitación, así que aquí dejo algunas pautas: el sector tiene poco de innovador y de romántico, pero por dar los datos para ilustrar la entrada se trata de import de artículos de joyería de marcas reconocidas muy supeditadas a los designios de la moda.

El origen del negocio básicamente estaba fundamentado en que de los 4 socios del proyecto uno tenía un conocimiento del sector específico y motivación por desarrollar un negocio que le permitiera tener independencia de su actual flujo de ingresos.

Los otros tres socios aportábamos, además de capital, conocimientos en comercialización, marketing e importación y gestión de empresa.

Los factores claves que identificamos para esta apuesta empresarial fueron:

  • Mercado cautivo, bloqueo de mercado: conseguimos la distribución en exclusiva de una marca top, diferenciada que nos aseguraba que cualquier interesado en la moda pasara por nosotros.
  • Conocimiento específico de márgenes y canales con el socio involucrado en el sector.
  • Cambio divisas: en ese momento era muy favorable el cambio y sólo con la importación disponíamos de 20 puntos más de margen para plantear la operación con holguras.
  • El Plan de Negocio preveía un desarrollo importante y escalable en virtud del desarrollo de la distribución.

Al poco de iniciar el negocio y de conseguir algunos distribuidores el foco del socio relacionado con el sector se centró en su actual modo de vida perdiendo paulatinamente el interés por desarrollar y consolidar esta aventura. No le culpo, el error fue de no calibrar adecuadamente sus drivers y motivaciones y entender que aquí podría encontrar el recorrido necesario para su evolución profesional.

Del mismo modo, el core del resto estaba muy lejos de esta “inversión” que es como habíamos planteado esta operación, por tanto, sin una implicación directa en el negocio cedimos su desarrollo a terceros bajo una fórmula low-cost de comisión pura que basaba sus condiciones en ventas y gestión…tampoco funcionó.

A partir de ahí y con unos compromisos adquiridos con la casa matriz de distribución estrangularon nuestra tesorería y capacidad de financiación que, de haberse perpetuado en el tiempo, podría haber supuesto un “agujero” financiero de dimensiones importantes para el tamaño del negocio.

Una vez decidido el abandono del proyecto estamos tratando de que el “exit” sea lo menos virulento posible para nuestras respectivas cuentas de resultados y desde hace unos meses estamos liquidando existencias para conseguir tesorería y poder zanjar (expresión que gusta mucho) la sociedad.

Aprendizaje:

  • El conocimiento de un sector es algo más que saber márgenes y tener contactos. Es saber qué resortes pulsar para que un producto/servicio tenga impacto entre los clientes y un conocimiento profundo del who is who.
  • Una escritura que diga que eres socio de una empresa no garantiza que seas empresario/emprendedor ni siquiera un porcentaje mayoritario. He descubierto, con tristeza que, pese a que te juegues los cuartos, la “naturaleza” de empresario está reservada para una cierta actitud vital.
  • Las soluciones low-cost son apaños que merman la capacidad de respuesta y que constriñen tanto tus opciones que impiden ser flexibles con tu desarrollo.
  • Una oportunidad de mercado tiene principio y fin y hay que saber coger el “tempo” a la situación para saber cuando salir y maximizar el beneficio o minimizar las pérdidas, no es sostenible un desequilibrio.
  • La economía está muy por encima de otras ciencias sociales, cuando el bolsillo está afectado, se pierden determinados valores de vista.
  • Reincidir en el error sin cambios sustanciales y empecinarse en que las cosas cambiarán genera alteraciones de la realidad que no se pueden gestionar ni gobernar.
  • Uno  de los saltos de fe que dice Javier Megías estaba identificado en el Plan de Negocio: el crecimiento de los distribuidores, si eso fallaba, se caía todo como un castillo de naipes y durante varios meses nadie asumimos ese error.

Afortunadamente ya estamos en disposición de liquidar el negocio y dedicarnos a otra cosa sin grandes perjuicios, además de estas enseñanzas generales tengo otras más personales que son las que de verdad han calado y que condicionarán planteamientos futuros más que las aquí he expuesto…pero ésas las desvelaré acompañado de una copa de buen Rioja ;).

¿Oportunidad de mercado o cultura del pelotazo?

«¿De qué le sirve a un hombre la oportunidad, si no sabe aprovechar»

George Eliot – Seudónimo escritora británica Mary Anne Evans

Hace unas semanas acudí a Bilbao al Congreso Nacional de Marketing y Ventas, no voy a entrar en detalles sobre el evento, pero sí sobre mi opinión acerca de algunos conceptos, en una de las conferencias concretamente en la de  Miguel Ocaña Vicepresidente de Corporación Mondragón aseguró que:

“…no creía en las empresas que basaban su proyecto en oportunidades de mercado o pelotazos”

toda su presentación me pareció cargada de sentido común, conocimiento y experiencia sin embargo en este punto manifesté en un tweet mi desacuerdo o, al menos, mis ciertas dudas con respecto a lo que planteaba, entiendo que en 140 caracteres es complicado el tratar de dar una explicación razonable pero como recibí algunas consultas, algún mensaje sobre este tweet, me gustaría desarrollar el razonamiento que conduce a mi opinión, como todas las opiniones discutibles, pero formada bajo un conjunto de informaciones y experiencias.

En primer lugar, poner en la misma balanza oportunidad de mercado y pelotazo me parece un error de concepto. Tendemos a pensar que los pelotazos son ineficiencias de mercado de carácter temporal y que bordean lo ética o legalmente exigible a cualquier tipo de iniciativa económica, mientras que una oportunidad de mercado es una ineficiencia sin ese componente que estigmatiza la generación de ese proyecto, ejemplos recientes demuestran que existen océanos azules que no se han atendido o descubierto y que presentan pocas barreras de entrada para que una industria o mercado se desarrolle, ¿es eso un pelotazo? Desde mi humilde opinión y bajo mi criterio creo que no, sin embargo podríamos asegurar que los que llegan en segunda instancia si que son promotores de esa cultura del aprovechamiento propio del “pelotazo”.

En segundo lugar, no debemos obsesionarnos con la perdurabilidad de las empresas, la caducidad de los proyectos no es malo “per se” más bien al contrario, empecinarse en que una empresa deba – invariablemente –  conservar su “status quo” y no variar su rumbo al margen de lo que dicten las circunstancias del entorno me parece de una miopía empresarial supina, es bueno adaptarse, es bueno consolidar una posición y si es necesario variar el timón para sostener a una compañía, ahora bien el no practicar la eutanasia empresarial puede condenar a una empresa al más absoluto de los fracasos y sumirse en el abismo de los desastres empresariales, frecuentemente veo como la cabezonería de los dirigentes o líderes de las empresas condiciona de tal manera el devenir del proyecto que creen que pueden luchar invariablemente contra el mercado y controlar con su sola fuerza vital la tendencia de una industria. Por eso creo que el aprovechar las brechas de mercado es bueno, con el matiz de que sea consustancial y próximo o anexo a tu negocio, desarrollar cuestiones que estén alejadas de tu misión puede ser tan pernicioso como el no atender mercados emergentes.

Por último siempre me acuerdo de una tienda de hace más de dos décadas que abría por el mes de noviembre y cerraba a finales de enero que se dedicaba a vender juguetes para la campaña de navidad, esto que ahora está tan de moda como los restaurantes clandestinos o los comercios efímeros hace más de 20 años lo viví en Logroño, esta tienda hacía acopio de los juguetes que esa navidad tenían más probabilidades de venderse y con una superficie de venta notablemente más elevada y comercialmente mejor formulada conseguía hacer su particular agosto en el mes de diciembre…¿es esto un pelotazo? Desde mi punto de vista no, se daba una necesidad y concurrían unas circunstancias que eran el caldo de cultivo para esta propuesta.

El tweet de la discordia:

1x1.trans - ¿Oportunidad de mercado o cultura del pelotazo? - selección, proyecto, marketing, emprender, economía, crisis, creatividad, cooperación, colaboración, branding, blue ocean, aprendizaje

Me gustaría cerrar esta entrada con la sobreabundancia de oferta 2.0 expertos, gurús, simples ejecutores, advenedizos…¿forman parte de esa cultura tan española de aprovecharse de las circunstancias? o por el contrario ¿son personas/empresas/entidades que tienen una sólida propuesta construida desde la formación, experimentación y del ensayo error que les hace ser profesionales en el desempeño de estas funciones?…me temo que aquí el Sr. Ocaña estaba en lo cierto.

El mejor trabajo del mundo: facilitar y guiar…

«Todo comienzo tiene su encanto.»

Johann Wolfgang Goethe – Dramaturgo alemán

Tengo, he tenido y espero tener la suerte de participar en el inicio de muchos proyectos – propios y ajenos, como protagonista o como actor – a lo largo de los últimos 15 años he tenido la fortuna de ver como nacen, crecen o fracasan algunas iniciativas y siempre me ha cautivado y llamado la atención la energía que se canaliza en los momentos (días) previos al lanzamiento, esa sensación de que culminan los esfuerzos, deseos y anhelos de todos los integrantes y cristalizan en una propuesta al mercado.

Son tiempos inciertos, tiempos que exigen a los valientes que hagan foco en acertar con la proposición de valor que hacen, momentos que invitan a que los previos sean más certeros porque el error acecha y las variables del entorno, que nunca están en nuestra mano por más que nos empeñemos, son traicioneras.

Cuando veo que se pone el acento en pensar qué quieres aportar, conocer qué piensa tu cliente y destinas todo tus esfuerzos a hacérselo fácil, sabes que se está por el buen camino…no es garantía de éxito pero sí de que estás poniendo las bases que cimienten el edificio empresarial que sostenga ese proyecto.

El acompañar a estos proyectos hace que vivas muy intensamente esos momentos iniciales, que compartas con vehemencia sus mismos desvelos y eso es una fortuna el que te hagan partícipe de esas situaciones.

Hace pocos días y semanas han visto a la luz varias de estas iniciativas y, si los primeros resultados predicen su comportamiento futuro, parece que vienen acompañados de buenos augurios. Además en la manera en la que nos gusta, con un discreto segundo plano, el protagonista es el cliente.

En todos ellos, nuestra participación ha sido transversal, ir más allá del plan de negocio y de las frías cifras que, aunque imprescindibles y guía del negocio, siempre se construyen y se sostienen con más buena intención que certeza, y aportar conocimiento y expertise en que las ideas generadas se organicen en procesos que sirvan para seducir al cliente y convencerle de que el producto/servicio es el mejor disponible y ese es un gran trabajo que nos enriquece profesional y personalmente. En los momentos iniciales hay que tener una visión holística del proyecto, centrarse en una parcela y no ver su interacción con el resto de áreas es tener miopía empresarial, todas son claves para el producto final y deben considerarse como un todo.

El ser facilitadores de este desarrollo y validar premisas de negocio es una tarea que en ocasiones se descuida y hace que se ponga foco en cuestiones con más visibilidad pero que no tienen impacto directo en la cuenta de resultados, lo que habitualmente se resume en:

“los árboles no nos dejan ver cómo es todo el bosque”.

Si queremos ser encontrados, elegidos, recordados y recomendados debemos poner todos los recursos en conseguir que desde inicio hasta el fin de la experiencia del cliente superemos sus expectativas más ambiciosas y no nos perdamos en un vistoso recurso que aporta más bien poco a la fría cuenta de resultados que dirige nuestro negocio, de ahí que debamos ser pragmáticos y no perdernos en florituras desde el momento cero.

Soy partidario de una vuelta a los básicos en la que se analicen los procesos de negocio, se revise la puesta en escena, que de una acción ocurrente o un nombre creativo que brinde un resultado cortoplacista y que tenga un recorrido, y en esa revisión aprovechar para aplicar todas las novedades, herramientas o innovaciones que ahora están a nuestro alcance.

Selección natural…o artificial

«Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.»

Johann Kaspar Lavater – Filósofo suizo.

Tenemos facilidad para olvidar los porqués…las explicaciones que justifican la manera en la que hacemos determinadas cosas, las razones y los argumentos que sostienen las acciones que emprendemos y las decisiones que tomamos. Una promesa de un potencial cliente, una operación que ha ido bien y sobre esa base construimos todo un plan de negocio. La mayoría de las veces no reflexionamos lo suficiente, no nos tomamos un tiempo para una pausa y para el análisis sereno de las diferentes opciones que se abren ante nosotros.

La inmediatez de la respuesta, el frenesí de la necesidad por conseguir resultados evitan que seamos analíticos y descuidemos muchos factores que no consideremos a la hora de tomar una decisión.

Ahora bien, enseguida se distinguen las organizaciones que se toman ese momento de atemperar ánimos de aquellas que sólo pretenden ganar tiempo y que la solución a ese planteamiento les venga dada. Unos son protagonistas de su destino y definen su realidad, mientras que otros viven al albur de los designios del entorno.

Últimamente estoy recorriendo más empresas de las habituales y veo como las que son las que definen sus movimientos han sufrido en menor medida el peso de la situación económica general, no han sido llevadas por las mareas generadas por otros, sino que han conseguido trazar su propio rumbo. Recientemente he vivido varios casos:

  • En uno la empresa apostó hace varios años por el mercado internacional y a fuerza de sostener esa apuesta con las utilidades generadas en el mercado local (España) se ha hecho un hueco y en estos momentos su ha invertido la proporción de sus ventas asegurando, no sólo la continuidad del proyecto, sino la estabilidad del mercado natural que paulatinamente ha visto mermar sus ingresos.
  • En otro la apuesta de la empresa fue por el comercio electrónico y un producto industrial consigue actualmente el 80% de sus leads a través de las redes, con un esfuerzo ímprobo en posicionamiento, SEO, SEM, pero con una total ruptura de paradigma de un producto industrial, destinado a un comprador profesional y muy técnico transformando la dinámica habitual del sector y gozando de una vía de captación de nuevos clientes importante.

En los dos casos, su forma de trabajo es similar, han incorporado nuestra ayuda para mejorar (algo que ya está bien diseñado) y conseguir optimizar parcelas que, por el importante y no planificado crecimiento que han vivido quizá forme parte de su manera de hacer empresa, pero la decisión ha sido rápida poco centrada en los flecos y más en la importancia de la colaboración, recuerdo en ambos casos como han reconocido sus carencias y en qué debía hacer foco la colaboración.

También he visto empresas que, parapetadas tras una falsa seguridad de mercados consolidados, han iniciado una serie de circunloquios alrededor de sus necesidades, procesos, personas, pero sin concretar y centrar el siguiente paso, empresas con las que llevamos más de 3 meses aportándole documentación, definiendo posibles vías de colaboración. Si no sabes dónde te duele, de poco te puedo ayudar.

Las empresas exitosas con las que entro en contacto se caracterizan por apostar decididamente por algo que tiene reflejo inmediato en su cuenta de resultados (inicialmente en los gastos o ingresos) pero más allá de eso, el principal rasgo que las identifica es la determinación sobre las decisiones, sin quiebros, sin tartamudeos y ahora mismo se agradece esa voluntad y definición, ya que evita que, sin empezar a generar resultados, lleves meses alrededor de un tema que no arranca y que hace que despliegues y pierdas energías en el previo, no en el “mientras tanto”, afortunadamente cada vez la selección previa de aquellos proyectos en los que participamos garantiza el destinar recursos y energías bien canalizadas, nos llevó algún tiempo tomar la decisión pero ahora hay “oportunidades” a las que se dice que no.

Ya está bien…a trabajar!

«En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.»

Khalil Gibran – Artista libanés

Señores esto es un erial, entre medidas desafortunadas, noticias tétricas, aborregamiento deportivo (Eurocopa, Juegos Olímpicos, Tour, Vuelta…) creo que estamos a por uvas, narcotizados con el deporte, el nuevo «opio del pueblo». Ya es hora de ponerse el buzo, remangarse y bajar a picar piedra, vale ya de tanta demagogia barata, seguidismo intelectual y buenismo. Necesitamos un cambio y, si pensamos que los que gobiernan nos lo va a dar, me temo que vamos muy desencaminados.

El foco de los que se dedican a la cosa pública en está en otras esferas, su panorama es diferente al nuestro y realmente no son los causantes de lo que ahora vivimos, tenemos lo que nos merecemos. Veo con tristeza como gente que jamás se ha ganado la vida con el sudor de su frente dirige y gestiona presupuestos que no sólo les quedan grandes, sino que exceden a su capacidad de comprensión al no saber el coste (que no valor) de las cosas que administran. Pero insisto, es lo que nos hemos ganado…a pulso.

Ahora podemos mirar a un lado y achacar la culpa a los bancos y ese irrefrenable deseo capitalista de crecer por crecer, de consumir sin medida…¿pero, quién estaba detrás de ese consumo? ¿quién deseaba poder hacer dinero fácil comprando algo en construcción y luego “darle un pase” antes de escriturar para ganar varias decenas de miles de euros en la operación? Señores a este juego hemos jugado todos, así que ahora no nos vamos a ir de rositas y cargar tintas contra los malos prefabricados que medios y partidos nos muestran intencionadamente. Recuerdo una conversación con un alemán, en el año 2006, que me decía que los españoles estábamos locos, que un alemán no se compraba un piso hasta que no tenía mínimo el 75% del capital necesario ahorrado, por eso preferían el alquiler, cuestión filosófica.

Términos que no han formado parte de nuestro día a día: primas de riesgo, calificaciones, deuda, rating…con nuestra escasa cultura económica, que no nos ha interesado jamás incrementar, porque hablar de dinero y deuda debe ser algo sucio según lo entendemos…

Medidas que van a fulminar el consumo y a matar el escaso capital que circula en manos de los españoles que, atemorizados al compás de los últimos titulares periodísticos sobre la brutal subida del IVA se agolpaban el viernes en las gasolineras como si no hubiera un mañana,…y el problema es que: ¿lo hay?¿tenemos salida?…sin paños calientes, sin parches, sin ambages. Creo que SÍ.

Ahora bien, el esfuerzo que vamos a tener que hacer va a ser supino porque a los españoles creo que se nos da muy mal el esforzarnos, somos más procrastinadores nos pone más el retrasar las cosas y generar barbas postizas (término comercial) para no centrarnos en la tarea. Pero si nos dejamos de zarandajas de esta saldremos fortalecidos, mi abuelo pasó una guerra y una postguerra y varias crisis del petróleo y de la construcción…y falleció feliz, pero trabajó mucho y duro (cantidad y calidad).

Todavía quedan muchos ajustes, sobre todo de márgenes ficticios, me hace gracia la subida del IVA porque creo que en una gran medida, además de lastrar el consumo, va a servir más para ajustar márgenes desproporcionados de algunas empresas, esas que ahora nos venden que no incrementan sus precios finales porque asumen una parte del IVA, agradezco el esfuerzo pero, si tienen bien calculados sus márgenes, verán reducido su Margen Bruto (según el sector) entre 8 y 5 puntos y eso es un buen mordisco gracias por contribuir a la inflación durante este tiempo.

De momento he decidido no lamerme las heridas y ponerme manos a la obra, última vez que diré que mal están las cosas y sobre todo miraré más al exterior, más allá de España, que es donde realmente han encontrado la fórmula: TRABAJO, ESFUERZO Y MOTIVACIÓN.

PD: Por favor señores políticos…No toquen (casi mejor lo dejan como está)