Nueva empresa en ciernes…

“Prefiero ser accionista de una buena empresa que sólo propietario de una mala.”

Tristán Bernard – Novelista francés

Soy partidario de cada proyecto empresarial considerarlo de manera aislada para hacer un completo análisis de su evolución y del rendimiento como empresa. La contabilidad de fantasía y las mezclas y compensaciones suponen en el ámbito de la empresa tanto como hacer trampas al solitario. Cojo de aquí, elimino de allí, vinculo este activo a la operativa de esta organización…vamos mezclar churras con merinas.

Por eso, ahora que estoy planteando un nuevo proyecto en el que por fin le de entidad a una serie de líneas de negocio que ya están definidas y confirmadas, es necesario adjudicarle unos recursos, definir una estructura y poner en marcha esa empresa para evaluar con la información si es realmente negocio.

Después de mi última “experiencia fundacional” me da reparo echar a andar el asunto, pero por filosofía debe hacerse de esta manera, además es la vía para optar a ayudas y subvenciones en la convocatoria abierta este año.

Una de las cuestiones que menos claras tenemos los españoles es que las empresas tienen su ciclo de vida (no hablo de ciclo de producto):

  • Nacimiento: Una empresa nace motivada por una idea, un hueco de mercado…este nacimiento genera una entidad jurídica que se ajusta hasta encontrar su sitio, su propuesta de valor y su público.
  • Crecimiento: Con el tiempo esta idea cuaja y tiene sus momentos gloriosos de desarrollo, se asientan estructuras, se optimizan procesos, se vive un proceso de gestión que en el mejor de los casos sirve para dedicar los recursos que se generan a la constitución de otros proyectos…
  • Madurez: y llega una etapa de declive, o bien porque ha desaparecido la propuesta de valor que generó la empresa, lo que ofrecemos ya no es apreciado por el mercado o simplemente porque hemos hecho muy mal las cosas…en este momento la mayoría de los empresarios/emprendedores, empujados por un vínculo invisible con su “criatura” deciden apostar por ella, dedicar recursos económicos inexistentes, hacer fuertes apuestas e inversiones para revivir el agónico proyecto, sin embargo hay que ser consciente que, o remonta el vuelo en un periodo corto, o de verdad esa empresa está donde merece: en el tanatorio de las malas organizaciones.

Esta es la principal enseñanza para un emprendedor/empresario empeñarte en un proyecto que no tiene continuidad o que lastra el resto de iniciativas puede ser perjudicial por eso es apropiado valorar cada proyecto de manera aislada, para no mezclar subjetividades y porque en ocasiones no es malo cercenar un negocio. En esto, como en otras cosas, nuestros amigos americanos nos dan 20 vueltas…

Tags , , , , , , , ,

COMMENTS (2)

  1. Nueva empresa en ciernes… | TSMGO: The Show Must Go On (El Show …
    16 marzo, 2010 Reply

    […] Original post:  Nueva empresa en ciernes… | TSMGO: The Show Must Go On (El Show … […]

  2. Marta
    22 marzo, 2010 Reply

    Años dedicando un esfuerzo brutal a tu proyecto y muy poquito tiempo para ver como se derrumba. El “apego” es entendible y muchas veces no sabes cuando ha llegado el momento de parar, pero hay que hacerlo.

LEAVE A COMMENT