Una idea sobre el Impuesto de Sociedades

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“Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros.”

Oscar Wilde – Escritor británico

Seguramente esta entrada va a causar conmoción y levantará ampollas, seré señalado como un liberal capitalista que fomenta el infame reinado de los mercados…y tantas otras cosas, pero hoy quiero hablar sobre el Impuesto de Sociedades, algo que por diferentes conversaciones que voy teniendo últimamente puede servir de palanca para reactivar algo el movimiento empresarial y por tanto hacer más dinámica la estancada economía que nos rodea.

Leo esta mañana una entrada en el imprescindible blog de Julen Iturbe sobre la decisión de Philips de prescindir de 4.500 puestos de trabajo en aras de procurarse unos mayores beneficios, también hemos/estamos viviendo en nuestra querida región la marcha de una factoría de La Rioja por una caida de las ventas que ha generado que se esté vendiendo por con unos costes superiores a los precios de venta (pérdidas). Aparentemente no tienen mucho que ver, unos ganan dinero (este concepto no acaba de ser así en una cuenta de resultados) y otros quieren minimizar la sangría, sin embargo la solución que aplican es similar, reducimos de lo que podemos “prescindir” con mayor facilidad; si viésemos una balance lo último que se puede transformar en cash son las propiedades, de ahí el nombre de inmovilizado, mientras que conseguir una mejora eliminando puestos de trabajo tiene un efecto inmediato después de indemnizaciones.

En la cuenta de resultados de Hacienda (AEAT) las principales líneas de ingresos son:

  • IRPF: que graba a las personas físicas aproximadamente unos 60.000 millones de euros (2009) es un impuesto finalista, que directamente llega al individuo.
  • IVA: aproximadamente un 50% de lo anterior impuesto dinámico que incide en el consumo.
  • IS: un 30% del IRPF que es un impuesto de “transición” un pago a cuenta sobre el beneficio y que realmente funciona como un elemento motivador de la inversión porque el empresario ante la posibilidad de la doble imposición cuando se reparten (en el ideal caso) dividendos sufre una merma también por IRPF, con lo que es preferible la reinversión, adecuada política fiscal y/o la evasión.

Una de las soluciones que se puede plantear es una “condonación” o reducción del Impuesto de Sociedades temporal condicionada al mantenimiento de los puestos de trabajo, en el caso concreto de LEAR, el despido de los 305 trabajadores directos (ya no valoro la incidencia de los indirectos) supondrá un mayor gasto en prestaciones sociales (desempleo, ayudas…) un empeoramiento del clima social y un menor consumo de las familias afectadas y una menor recaudación por el principal impuesto estatal el IRPF.

Eximir del IS a esa empresa temporalmente mejorará su competitividad y sobre un impuesto difícilmente realizable (el 20-25% de cero es…0) al menos no se produce un gasto y se reactiva la economía. En realidad el IS es un pago a cuenta que luego se regulariza por tanto es mejor actuar al final de la cadena y eliminar ese impuesto transitorio (con carácter temporal) para mejorar la situación, la inyección de ayudas, subvenciones motiva que se socialicen las pérdidas algo en lo que este gobierno se ha hecho especialista y que también salpica las portadas de los diarios últimamente.

El caso de Philips es distinto pero con una solución similar, si lo que quiero es mantener mi volumen de beneficios porque tengo que rendir cuentas a unos accionistas, inversores…los dichosos stakeholders, si minoran el impuesto de sociedades (deberíamos analizar cada país afectado) puedo mejorar las cuentas que presento.

¿Qué peor escenario se puede plantear para nuestra economía? No recaudo Impuesto Sociedades, menor cifra de IRPF, incremento prestaciones…otro día igual se me cruza el cable y hablo sobre cómo competir con las barreras que nos hemos autoimpuesto (normativas, legislación, protocolos…)