Dejar marchar o entendernos…decisión del finde

1x1.trans - Dejar marchar o entendernos...decisión del finde - proyecto presión finanzas experiencia emprender crisis colaboración clientes aprendizaje

“Es una pena irse, esto comienza a ponerse divertido.”

Louis Gay-Lussac – Abogado francés

Durante esta semana se han producido situaciones surrealistas con uno de los últimos clientes con el que he empezado a colaborar. El resultado es que me estoy planteando el acabar el proyecto actual y terminar la relación.

Estamos en la recta final, en la materialización del trabajo de las últimas semanas, como todo facturación y finalización del trabajo se acercan inexorablemente uno contra al otro.

Una de las cuestiones que todo emprendedor, o al menos mi caso, valora es la independencia, entendida como la libertad para poder decidir y asumir tu las consecuencias, no dependes de otros, de jefes o superiores y según la ocasión puedes liberarte de la “opresión” del cliente.

También es importante la flexibilidad de organizarte por el resultado, esta es una de las cuestiones que más suele chocar a los clientes, tu les ofreces la posibilidad de reunirte cuando quieran, adaptándote a sus horarios, pero la presencia física, el verte, el tenerte a mano, es algo que todavía no se acostumbran a perder, por mucha disponibilidad que les plantees, quieren tenerte, contarte y entonces se producen reuniones que en 10 minutos vía skype se pueden solucionar y que se eternizan horas y horas…simplemente por el placer de verte.

Por último, una de las cuestiones que valora todo emprendedor (y más con la que está cayendo) es que sus manzanas estén repartidas en el máximo número de cestas y no depender sólo de una que te obligue a aguantar situaciones insostenibles con la presión de la hipoteca, asumir riesgos relativos.

Quizá sea prematuro, pero según como discurran las próximas semanas, veremos cómo acaba la situación, tampoco voy a desanimarme a la primera ocasión, creo que hay que reconducirlo y que es una prueba más de la capacidad de aprendizaje emprendedora en la que estoy sumido, lidiar con clientes difíciles y sobrevivir con éxito ;).

De momento, mientras he escrito este post, ya me he quedado más tranquilo, este blog, además de receptáculo de experiencias, me está sirviendo como diván y válvula de escape, lo próximo a preparar los siguientes pasos y a apaciguar la “insatisfacción” que coincide temporalmente con el abono del trabajo. Os tendré al corriente.

Tags , , , , , , , ,

COMMENTS (2)

  1. Dieguito
    14 Noviembre, 2009 Reply

    Es lo que tienen las “relaciones humanas”, y más en tu trabajo. Lo que tienes que plantearte es si, en la etapa en la que estás de tu proyecto (un comienzo, al fin y al cabo), puedes o debes permitirte prescindir de dicho cliente.
    Has de valorar si todo el esfuerzo intelectual, emocional y tu implicación se va a traducir en que los resultados no van a ser óptimos para ninguno de los dos, debido a la falta de “mentalización” y praxis de tu cliente.
    Llegado a ese caso, pon en práctica lo que hacía Confucio: mándalo a tomar por culo. Un “mal cliente” es mucho más peligroso que una “no” consecución del objetivo.

    1. admin
      15 Noviembre, 2009 Reply

      He decidido dar más de lo que se merece, voy a ir a por todas, si el no sabe valorarlo o apreciarlo es otro problema y yo estaré eximido de responsabilidad. De momento estoy más motivado que nunca a conseguirlo, veremos el resultado.
      Nos seguimos DR

LEAVE A COMMENT