“La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.”
David Starr Jordan – Educador estadounidense.
Casi tres meses después de la última entrada me reencuentro con este espacio y creo que no soy el mismo, varios cambios profesionales (que es de lo que va este pequeño sitio en la red) han sucedido en mi corta vida empresarial. Cambios que como siempre suponen una alteración de la situación de partida, cambios que hacen evolucionar y reconsiderar el proyecto y los próximos pasos.
Han sido casi 90 días de análisis, de reflexión y de definición de lo que va a ser TSMGO durante los próximos meses, años, lustros ??? la verdad es que es un proyecto tan orgánico que cuenta en su ADN con la adaptación constante de su desarrollo. Esa es la clave y lo que he descubierto durante estas semanas, puedes tener asentadas las bases de tu negocio que, determinadas decisiones o alteraciones del entorno que no controlas pueden hacer que , te veas obligado a redefinir todo.
Este ejercicio ha sido positivo, muy positivo, he descubierto que había abandonado alguna línea de negocio interesante, que determinados procesos internos que establecí estaban enfocados con unos costes irreales y que sobre todo hay clientes que no buscan la excelencia y que su umbral de expectativa es bajo, por tanto para que darles más de lo que demandan y merecen.
Decisiones que pasan por experimentar en sectores en los que no había trabajado, concretar en 3 líneas claras el trabajo de TSMGO y darle entidad a esta empresa (comenzar a llamar empresa, no negocio o proyecto) y visibilidad en todas sus acciones, no por el hecho del reconocimientos sino porque parece que debes tener repercusión mediática para ser considerado.
Cosas que he aprendido estos meses:
- El orgullo no paga las facturas: Hay empresas y personas que conforman las empresas que mediatizan en exceso el desarrollo de las organizaciones en las que están, limitan acciones y están recelosos de lo que puedas aportar porque afloran debilidades. Dar negocio a una empresa que no sabe valorar eso por no reconocer que lo que no quieren es que seas tú el que les abra esa puerta es contraproducente. Los egos están por encima del negocio cuando tendría que ser al revés.
- Quien no tiene no te puede dar: Esta frase la he repetido muchas veces pero cuando ha tomado cuerpo ha sido en estos meses, empresas a las que les gustaría contar con tus servicios no pueden contratarlos, en este sentido o bien no han sido claros con el planteamiento, siempre se puede hacer variable y flexible una propuesta o realmente son “barbas postizas” que apaciguan mentes y calman voluntades.
- El médico debe pasar consulta en el ambulatorio: estoy muy arrepentido de haber dado consejos, recomendaciones e incluso informes a quienes luego no van a sacarle partido, creo que hago un flaco favor a todos los que nos dedicamos a vender conocimiento (no lo califico, simplemente lo nombro) das pistas, das orientaciones que no sólo caen en saco roto sino que no se valoran. No volverá a suceder.
- Rodéate de los mejores: En todo lo que haga a partir de este momento voy a tratar de buscar a quien lo haga mejor, se acabaron las componendas, si no estás a la altura no ofreces el servicio que demando y sobre todo transparencia y compartir, no me ocultes tus problemas hasta que no tengan solución porque entonces no sólo no te puedo ayudar sino que además demuestras que no confías en mí. Si tus crisis internas me revientan en la cara sin preaviso algo hemos planteado mal.
Supongo que esta entrada será muy críptica pero tiene algo de “depurativa” ya que todas estas cuestiones han desencadenado que tenga folios y folios llenos de notas sobre lo que voy a tratar de hacer a partir de este momento…ahora necesito ayuda.

